Series TV

Género negro en televisión. Series policíacas, noir, judicial, periodistas, cloacas de estado, espionaje… Desde la tercera edad dorada de la ficción televisiva a la época del peak tv, las producciones para televisión y streaming han apostado también por el género negro. Y no solo con distintos puntos de vista, también desde múltiples espacios del mapa mundial. Desde el norte de Europa al sur de América, desde las Islas Canarias al corazón de la Alemania previa al nazismo.

Harry Bosch

Bosch de dos mundos

Multiverso es una palabra que me viene a la cabeza cuando veo Bosch. Es un concepto relacionado con la mitología de DC Comics y define la existencia de distintas versiones de la realidad. Barry Allen, el hombre más rápido del mundo, lo descubrió al vibrar su cuerpo a mayor frecuencia de la habitual. Y Michael Connelly lo comprobó al cambiar la prosa por el guion audiovisual. Ambos concluyeron conociendo un universo paralelo. Y con el último caso nació el Harry Bosch de dos mundos.Leer más »Bosch de dos mundos

Un buscavidas en la Barcelona tardofranquista

El día de mañana amaneció tras una noche muy corta. Nos acostamos a finales de enero con el anuncio de Movistar, y solo cinco meses después amanecimos con el estreno. Por si fuera poca urgencia, los seis capítulos llegaron de golpe, como irrumpe Justo Gil en casa de su primo en Barcelona. Justo fue uno de tantos que abandonó el campo y desembarcó en la ciudad condal en busca de oportunidades. Pero una vez en la capital su historia no fue como la de todos. Quizá conoció el amor, pero también lidió con espejismos del milagro económico español y la represión del tardofranquismo. Eran los rasgos de una España que empezaba a agitarse.Leer más »Un buscavidas en la Barcelona tardofranquista

Andrew Cunanan

La invisibilidad de Andrew Cunanan

Ryan Murphy desembarcó a lo grande en el género negro. El autor adaptó el nombre de su marca de terror y dio lugar a American Crime Story. Bajo este paraguas intenta (y consigue) explicar el contexto de un crimen más que reconstruir su investigación o el mismo asesinato. El debut sobre el impacto del proceso contra OJ acumuló premios y aplausos, por lo que las expectativas para esta segunda temporada eran muy altas. Para superar el reto, Murphy eligió otro caso que marcó la década de los noventa: el asesinato de Versace. Y, otra vez, lo consigue.

American Crime Story también repite título trampa. En el primer caso mencionaba a OJ, pero los principales protagonistas eran la fiscal Marcia Clark y el abogado defensor Johnnie Cochran. Y en esta segunda temporada el cabeza de cartel es el diseñador Gianni Versace, pero el gran protagonista es otro. El papel central de The Assassination of Gianni Versace es Andrew Cunanan, el asesino, interpretado por un Darren Cris en total estado de gracia. El propio Versace apenas tiene un bosquejo biográfico a lo largo de los nueve capítulos.Leer más »La invisibilidad de Andrew Cunanan

seven seconds

Seven Seconds: Black lives matter en Jersey City

«Es una mierda todo este show» viene a decir un personaje de Seven Seconds. Está hablando sobre la Justicia. Y concretando más, sobre la Justicia cuando hay negros pobres de por medio. Johnnie Cochran aprovechó ese sentir a favor de su cliente millonario en el caso OJ. Pero por lo general, los negros están en el lado débil y castigado. Desde la paliza a Rodney King a las muertes de Ferguson, sucesos recogidos por autores con conciencia social como Michael Connelly o Don Winslow. La impunidad por esas agresiones fomentó un movimiento contra la desigualdad racial y la brutalidad policial llamado Black Lives Matter. Y este podría ser el lema de la primera temporada de Seven Seconds, serie escrita por Veena Sud.Leer más »Seven Seconds: Black lives matter en Jersey City

series policiacas 2018

Algunas series en negro para 2018

Otros años: 2019 y 2020

El número de estrenos seriéfilos por año se ha doblado prácticamente a lo largo de esta década. Según el informe anual que publica FX, 2011 cerró con 266 producciones estrenadas y 2017 elevó la cifra a 487. Es un poco menos que el doble, pero aún quedan tres años para cerrar el período. En cualquier caso, es un bosque superpoblado que no deja ver los árboles con claridad. Cuesta elegir entre tanga oferta: algunas tienen una promoción brutal y otras nos las encontramos casi por casualidad. Así que para este año voy a recomendar aquí un puñado de series de género negro y alrededores a tener en cuenta para el 2018 recién inaugurado.

La palabra alrededores quiere decir que no son necesariamente policíacas. Decía el otro día el escritor Marcelo Luján que hoy en día lo negro no tiene que ver tanto con lo detectivesco como con el mal, que es una dimensión más potente. En esta lista, quizá algunas estén protagonizadas por policías. Otras no. Lo que me despierta el interés es que se ambienten en los margenes de la sociedad y la legalidad.Leer más »Algunas series en negro para 2018

manhunt: unabomber

Manhunt: Unabomber, de las palabras a las bombas

Sigue el rastro del dinero. Es una frase histórica y cuando la oímos pensamos directamente en Garganta Profunda en Todos los hombres del presidente. O en The Wire. Si alguien la menciona, muy probablemente ha visto bien la película, bien la serie, o bien las dos cosas. Y sin recurrir a la cultura popular, también podemos imaginar de dónde es alguien por las palabras que utiliza. Es decir, el vocabulario normalmente delata a las personas. En el campo de la investigación, esta corriente se conoce como lingüística forense. Esta forma de trabajar es el centro de Manhunt: Unabomber, la historia de cómo un ex agente de patrulla logró cazar a uno de los terroristas más buscados por el FBI.

La caza del Unabomber fue una de las más longevas y caras de la historia del Buró Federal, según Newsweek. Arrancó en los años setenta y finalizó en los noventa. El objetivo era el terrorista que explotó dieciséis bombas a lo largo de dieciocho años, entre 1978 y 1995. Entre sus dianas se encontraban universidades y aerolíneas, lo que provocó que el FBI le bautizara con el acrónimo Unabomber: University and Airline Bomber. Un primer perfil del histórico John E. Douglas (Holden Ford en Mindhunter) describía al sujeto desconocido como un hombre con una inteligencia superior a la media. Sin embargo, ese bosquejo fue sustituido por uno que definía al terrorista como un trabajador de cuello azul, un mecánico. Estas últimas indicaciones provocaron palos de ciego hasta que un nuevo analista consiguió hacer tabla rasa y empezar de cero.Leer más »Manhunt: Unabomber, de las palabras a las bombas

Babylon Berlin

Babylon Berlin: a las puertas del nazismo

El músculo institucional y económico alemán es indudable, hablemos de hoy o de hace cien años. Sin embargo, su protagonismo histórico apenas se ha dejado notar en la seriefilia. Los ojos se nos van sistemáticamente hacia los países anglófonos. Personalmente solo había visto Deutchsland 83, thriller de tono bélico sobre el espionaje entre las dos repúblicas germanas. La segunda en pasar por delante de mí es esta Babylon Berlin, que rastrea en la compleja Alemania de entreguerras. Una serie que mezcla el noir con el retrato social de la época y la radiografía política del momento, con la República de Weimar tambaleándose. Pero sobre todo es una serie muy cautivadora y enigmática.

Babylon Berlin se va haciendo más compleja a medida que avanza. El punto de partida es algo bastante sencillo, el policía de Colonia Gereon Rath (Volker Bruch) llega a Berlin para encontrar a los responsables de unas fotografías sexuales con las que chantajean a un político. Cuando llega a la capital, a Rath, un hombre honrado pese a sus dramas personales, le emparejan con Bruno Wolter (Peter Kurth), zorro viejo de las calles berlinesas. Sin embargo, el colonés trata de ir por libre cada vez que puede y encuentra sus propios apoyos. La más brillante resulta ser Charlotte Ritter (Liv Lisa Fries). Esta joven trabaja en un club nocturno pero aspira a un trabajo legítimo como, por ejemplo, ser policía.Leer más »Babylon Berlin: a las puertas del nazismo

mindhunter

Mindhunter, desmontando al asesino en serie

Mindhunter es una precuela conceptual del género policíaco. Tarde o temprano, los detectives de homicidios terminan recurriendo alguna vez al FBI. No es una situación cómoda, porque los investigadores municipales siempre creen que los federales les quieren quitar su caso y éstos no hacen muchos esfuerzos por desmentirlo. Pero en un momento dado se les romperá la linterna y tendrán que pedir luz para salir del callejón oscuro. Y entonces, un agente del FBI revisa las anotaciones del detective, cruza datos y proporciona unas indicaciones. Y finalmente el asesino (quizá múltiple) cae en manos de la ley. ¿Por qué tan fácil? A mediados de los años setenta, en el Buró de Investigación Federal germinó un cambio en la forma de afrontar la investigación criminológica. Un par de agentes se preguntaron ¿Cómo nos adelantamos a la mentalidad de un loco si no sabemos cómo piensa?

La última serie de David Fincher para Netflix se inspira en esta aventura emprendida por Robert Ressler y John E. Douglas. Son dos figuras bastante más familiares en el imaginario popular que lo que sugieren sus nombres. El primero acuñó el término «asesino en serie» y al segundo le hemos visto retratado como Jack Crawford en la saga de Hannibal Lecter. En Mindhunter, Ressler está encarnado por Holt McCallany en el personaje Bill Tench, y Douglas por Jonathan Groff en Holden Ford. Sus diferentes edades y personalidades dan la sensación de buddy movie, pero Mindhunter no es Arma Letal. Mindhunter es una serie de personas que hablan en habitaciones. Y tratan de mantener esas conversaciones con criminales para saber qué se les pasa por la cabeza.Leer más »Mindhunter, desmontando al asesino en serie

The deuce

The Deuce, crónicas de Times Square

Si la has visto completa, puedes leer la crítica final de The Deuce.

Cada vez que suena el chisporroteo previo a la aparición del logo de la HBO, pienso en David Simon. A lo largo de los años, este periodista de profesión ha gestionado mejor que nadie mi concepto de la cadena con mejor prestigio de la industria. Se gestó con The Wire. Luego, retrocedí a The Corner. Avancé hasta Treme. Seguí con Show me a hero. Y ahora ha tocado gozar The Deuce. En esta última historia firma la autoría con George Pelecanos, brillante escritor de novela negra que ya ha participado en otras obras de Simon. Y aunque ambos son de Washington DC, estrenan liderazgo compartido relatando el origen de la industria pornográfica en el Nueva York de los setenta. Una putrefacta muestra de lo que es el género negro más sucio.

Eso es lo que significaba la calle 42 de Manhattan. Hoy es un lugar lleno de teatros y puntos de interés turísticos en los que hacerse fotos. Pero a mediados del siglo XX era llamado The Deuce, el demonio, era el barrio a evitar para la buena gente, el barrio frecuentado por lo peor de la ciudad. Prostitución, drogas y atracadores. Simon y Pelecanos escriben sobre un puñado de perdedores que viven en este sumidero municipal. Buscavidas, prostitutas, chulos, gánsters, jugadores morosos, sindicalistas confundidos y policías que tampoco renuncian a un bocado de más. Es como ver los ambientes de Serpico, Malas Calles y Pánico en Needle Park a la vez. Pero sin taxista redentor.Leer más »The Deuce, crónicas de Times Square

Suburra

Suburra, las ruinas de Roma

La Suburra era el Bronx de la Antigua Roma. Era un área ruidosa y sucia en la que se ubicaban muchos comercios y fábricas, cobijaba en sus calles a un buen puñado de criminales, prostitutas y pobres. Sobre su tierra, hoy se levanta el barrio Monti, pero para alguno «este lugar no ha cambiado en 2000 años. Patricios y plebeyos, políticos y criminales, prostitutas y curas… Roma». Esa mezcla de actores sociales reúne el concepto de lo que hoy significa la palabra Suburra: inmoralidad y criminalidad.

Suburra también es uno de los libros del magistrado Giancarlo de Cataldo publicado en 2013. Su libro más famoso es Romanzo criminale (2002), una novela que ficcionaba la historia de la banda de la Magliana. Michele Placido la llevó al cine en 2005, y tres años después apareció como excelente serie televisiva con Stefano Sollima. Estos tres nombres se volvieron reunir para esta nueva producción. En este caso, Sollima se encargó de la adaptación cinematográfica, y Michele Placido se puso al frente de la versión por capítulos encargada por Netflix. Detrás del desarrollo también está Cattleya, productora responsable de la también soberbia Gomorra, que Sollima adaptó del libro de Roberto Saviano. No es de extrañar que tras tanta insistencia en los mismos nombres en este mismo género, en esta serie haya ecos de las anteriores.Leer más »Suburra, las ruinas de Roma