RBA Serie negra

el sueño eterno portada

El sueño eterno, de Raymond Chandler

Seguramente estemos ante la obra noir con más mitología. Gistau explicaba en una tertulia de Garci que la única forma de afrontar esta historia es renunciar a entender o resolver su trama. Y, de hecho, el mismo Raymond Chandler respondió con un «ni puta idea» cuando Faulkner, que andaba adaptando la novela al guion cinematográfico, le telefoneó para preguntar sobre uno de sus rompecabezas. ¿Cómo llegó entonces El sueño eterno al altar del género negro?

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Harry Bosch #16: La caja negra

El año 1992 está marcado para los españoles como el de los Juegos Olímpicos de Barcelona. La ciudad condal se convirtió en centro de todas las miradas ilusionadas. Más preocupadas eran las miradas dirigidas unos meses atrás hacia la anfitriona olímpica del año 84, Los Ángeles. Para los californianos, 1992 está grabado a fuego como sinónimo de disturbios. La absolución de los policías que apalizaron a Rodney King provocó unos disturbios cuya escalada fue imparable. 6 días. 20.000 heridos. 63 muertes. De muchas de ellas nunca fue encontrada la caja negra que explicaba su pérdida.Leer más »Harry Bosch #16: La caja negra

El cartero siempre llama dos veces

El cartero siempre llama dos veces, James M. Cain

Pensaba que era una novela erótica. Quiero empezar este artículo confesando mi ignorancia. No sabía que este era el título de una novela negra. Imagino que esta percepción se debe al run run alrededor de su última adaptación cinematográfica. Pero cuando estaba paseando por la biblioteca vi el lomo de El cartero siempre llama dos veces con el inconfundible diseño de la Serie Negra de RBA. Y en la contraportada, el reclamo como un referente del género negro.

También he de reconocer que lo que más me ha dolido es haberle hecho este feo a James M. Cain. De su cabeza salió la historia de una de las obras cumbre del film-noir, Double indemnity (o Perdición para el público español). También otra obra como Mildred Pierce (Alma en suplicio) salió de su imaginación. Y estas obras, junto a El cartero siempre llama dos veces, tienen en común la idea de colocar a personas anónimas en la esfera del crimen. Nada de detectives privados o gánsters en el centro de la historia. Es una deriva del género que después de la Segunda Guerra Mundial se popularizaría con libros como El gran reloj.Leer más »El cartero siempre llama dos veces, James M. Cain