Espionaje

El género negro se mueve entre sombras. Entre ellas se difuminan las fronteras de lo correcto y lo incorrecto, «¡gris! ¡el mundo es gris, Jack!». Y envuelto en sombras, cualquiera puede ser un aliado oculto o un enemigo íntimo. Hay un tipo de historias que no suele considerarse noir, las de espías, pero encajan sin problemas. A lo largo de los años hemos tenido grandes ejemplos. Las novelas y cómics de espionaje tienen su toque noir en John Le Carré, Ed Brubaker, James Bond… Espionaje, contraespionaje, ambición, debilidad, tapaderas, audacia, dudas. La seguridad de los Estados está en manos de hombres y mujeres al margen de la luz.

series de espías

Las 5 mejores series de espías

El género de espías no suele incluirse entre las variantes del género negro. Pero personalmente a mí me gusta incluirlo. Los personajes de las series de espías suelen moverse entre sombras. Aprovechan la confusión para actuar en la frontera entre lo correcto o lo inconveniente. Aunque estos significantes suelen tener significados distintos según a quién preguntes. Un activista para un centro de inteligencia es un terrorista para otro. ¡El mundo es gris! le gritaban a Jack Ryan en una de las películas. Y precisamente ahora nos acercamos a esa estación tan ambigua como el otoño. Ya se acabó el verano pero el invierno no termina de llegar. Pero algo es seguro: las horas de pantalla empiezan a aumentar.

Las series de espías enganchan como pocas. Suelen tener un gran desarrollo que mezcla puntos de vista ideológicos, guerra sucia a pie de calle y dilemas personales que contamina la fría determinación. Y en sus repartos vemos amplios abanicos de perfiles: el que más odia a los jefes, el que no perdona desviarse lo más mínimo de las más normas, el más indiferente al afecto humano, el más empático con civiles o incluso enemigos… Y aquí van cinco ejemplos.Leer más »Las 5 mejores series de espías

Velvet cómic

Velvet, de Ed Brubaker y Steve Epting

El género negro se mueve entre sombras. Entre ellas se difuminan las fronteras de lo correcto y lo incorrecto, «¡gris! ¡el mundo es gris, Jack!». Y envuelto en sombras, cualquiera puede ser un aliado oculto o un enemigo íntimo. Hay un tipo de historias que no suele considerarse noir, las de espías, pero encajan sin problemas. Es el caso de Velvet, un cómic de Ed Brubaker y Steve Epting, quienes firmaron una de las etapas más aclamadas del Capitán América, con marcados ecos del mundo del espionaje. Y aunque fueron siete años ininterrumpidos, los autores se quedaron con ganas. Tras unos meses de descanso se volvieron a reunir para dar vida a Velvet Templeton. Ella es la protagonista de este potente, cautivador y adictivo thriller de ambientación setentera.

Velvet crece a lo largo de quince grapas vibrantes. Brubaker entiende el juego de espías. La trama es compleja y se retuerce a cada descubrimiento, pero es sólida. El punto de partida es el asesinato en París de Jefferson Keller, un agente X-14 de la agencia británica Arc-7. Tanto él como otros protagonistas de este cómic tan coral son claros trasuntos de algunos personajes del universo James Bond. 007 sería X-14, M sería Manning… y Moneypenny estaría representada muy libremente en Velvet Templeton. Pero Brubaker les da su propia personalidad más turbia en un entorno más intrigante y tenso al estilo de Tinker Tailor Soldier Spy, Charada o Con la muerte en los talones. Tampoco se queda atrás Steve Epting con un dibujo espectacular en las escenas de acción e imaginativo en los diálogos. En estos círculos de claroscuros, los colores de Elizabeth Breitweiser también son absolutamente imprescindibles.Leer más »Velvet, de Ed Brubaker y Steve Epting

Hammerhead, James Bond según Andy Diggle

La editorial Dynamite está explotando con gusto sus derechos sobre el espía más famoso. En dos años ha estrenado hasta nueve cabeceras relacionadas con 007, ya sea con James Bond, Felix Leiter o Moneypenny. A España no ha llegado todo aún pero Panini está publicando paulatinamente este universo. Y después de las dos historias escritas por Warren Ellis, toca una misión encargada por Andy Diggle. El cambio de guionista supone dejar atrás la ciencia ficción para abrazar un tono más realista. Hammerhead es una compleja trama de suspense relacionada con la seguridad nacional y el negocio armamentístico.

Y vuelvo a repetir algo que ya he escrito en otras ocasiones. Recomiendo leer la escena precréditos escuchando el tema musical de fondo. Son nueve páginas del 007 más determinante y solitario. El prólogo de Hammerhead comienza con Bond aterrizando en paracaídas en la Torre de David de Caracas. En aquel rascacielos en ruinas busca a un hacker que está atacando el corazón informático de una importante empresa británica. Después de cargarse a varios matones y dar con el hacker, cuando más cerca está de concluir la misión con éxito, se va todo al traste. Y Bond vuelve a Londres con el único premio de un apodo para nombrar al cabecilla de la operación: Kraken.Leer más »Hammerhead, James Bond según Andy Diggle

Eidolon James Bond

Eidolon, un excelente thriller de espías de James Bond

La reincorporación del agente 007 a las viñetas fue un soplo de aire fresco para el personaje. A lo largo de veinticuatro entregas, Warren Ellis ha conseguido una actualización impecable del mito y su entorno. Las doce primeras destacaron sobre todo por la presentación del universo por construir, porque la misión no era tan espectacular. Sin embargo, en este segundo arco llamado Eidolon, Warren Ellis ha escrito una historia en la mejor tradición del género. Con suspense, tensión entre aliados y una trama bastante actual para James Bond.

El volumen comienza con la habitual escena precréditos, pero sin Bond, algo con apenas dos precedentes en el cine. Y si no aparece James, tendrán que hacerlo los villanos. Es un prólogo que augura una gran historia de suspense. En él vemos a un hombre con media cara desfigurada reprendiendo a un hombre maniatado a una silla. El villano apunta con una pistola a su contable porque sus errores financieros le han expuesto. Tras unas palabras sobre la conveniencia del secreto, el dos caras le mata y afirma que «nadie debe conocer Eidolon».Leer más »Eidolon, un excelente thriller de espías de James Bond

El sheriff de Babilonia

El sheriff de Babilonia, de Tom King y Mitch Gerads

«El único cómic de la historia supervisado por la CIA»

Esta afirmación del dibujante Mitch Gerads impregna de morbo y misterio a El Sheriff de Babilonia. Pero no es un reclamo gratuito. Este cómic está escrito por un antiguo agente de la agencia de inteligencia exterior estadounidense durante once años. Tampoco hay sombra de censura. Tom King, que incluso fue oficial de operaciones en Bagdad durante unos meses de 2004, explica que no revela ningún secreto pero somete sus guiones a la CIA para no poner en peligro asuntos confidenciales que le fueron confiados. Es, en cualquier caso, un gesto elocuente sobre la honestidad con la que King pretende mostrar el Bagdad post Saddam.

El Sheriff de Babilonia es una gran razón para que los amantes del género negro se acerquen al noveno arte. Tom King mezcla el género policíaco, el espionaje, el bélico e incluso el western, aunque esto es más por la atmósfera del perfecto dibujo de Gerads. El editor de Vértigo definió la obra como un cruce de Justified y Homeland. No hay tanta comedia como en el caso de Graham Yost, pero está bien tirada. Después de la caída de Saddam Hussein, Bagdad entró en una especie de vacío de poder que recuerda a las zonas desiertas de las películas del oeste. Para describir la situación de la ciudad, fundada cerca de las ruinas de Babilonia, King recurre a las sagradas escrituras.Leer más »El sheriff de Babilonia, de Tom King y Mitch Gerads

Sleeper, cómic de Ed Brubaker

Sleeper, de Ed Brubaker y Sean Phillips

Uno de los destinos recurrentes en el género negro en cualquiera de sus formas es la asimilación final entre héroe y villano. Por debajo de ideales y motivaciones, están los peones que tratan de contrarrestarse y cuyos protocolos a veces son indistinguibles. Estas obras sugieren la conclusión de que son los hechos los que te definen. O como dice el personaje de Jack Nicholson en Infiltrados: «nos decían que podemos ser polis o delincuentes, pero cuando tienes delante una pistola cargada, ¿cuál es la diferencia?»

Esta ambigüedad moral está perfectamente representada en Sleeper, un cómic de Ed Brubaker dibujado por Sean Phillips. Los dos forman una de las parejas creativas más prestigiosas de las viñetas en general y el noir en particular. Se cruzaron por primera vez en La escena del crimen (1999), donde Phillips fue el colorista. Sin embargo, inauguraron su camaradería con esta cabecera de espionaje.

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James Bond de Warren Ellis

James Bond de Warren Ellis

007 es una indiscutible institución pop. Nació en las páginas de Ian Fleming, pero saltó al imaginario popular gracias a una adaptación cinematográfica encarnada en Sean Connery. Los actores que sucedieron al Sir interpretaron sus propios perfiles, pero prevaleció el Bond ligón, implacable y ayudado de gadgets imposibles. Es una fórmula que se deja ver incluso en sus versiones más sobrias, las de Timothy Dalton y Daniel Craig. Ellos son los baluartes de la versión literaria; más frío, más violento y menos encantado de haberse conocido. Es un sicario al servicio secreto de su majestad.

La saga literaria de Bond sobrevivió a su creador gracias a sus herederos, que siguen concediendo licencias para publicar nuevas historias oficiales. La apuesta es tan antigua que Bond saltó a la viñeta antes que a la gran pantalla. La producción fue prolija, como se puede ver en este listado, pero se secó a mediados de los noventa. El año pasado, Dynamite confió sus derechos recién comprados a un autor de prestigio para ver nacer al James Bond de Warren Ellis.Leer más »James Bond de Warren Ellis

el hombre de las mil caras

Alberto Rodríguez cierra su Trilogía de las cloacas

Alberto Rodríguez ha construido en seis años una magnífica trilogía sobre las cloacas de la España nacida de la Transición. Grupo 7 (2012) enseñó la lucha antidroga para limpiar Sevilla de yonkis antes de la Expo. Junto a las marismas del Guadalquivir se revisó la supervivencia del franquismo institucional en La isla mínima (2014). Y cerrando ciclo, un guion cercano al género de espías con la fuga y entrega de Roldán. Esto es El hombre de las mil caras (2016).Leer más »Alberto Rodríguez cierra su Trilogía de las cloacas

Spectre

Spectre no asusta a Bond

Spectre me ha dejado más satisfecho de lo que esperaba tras leer algunas críticas. Pero también me ha gustado menos de lo que me esperaba cuando se conoció el título y el actor del villano más mítico de la saga. Es una película de notable, se deja ver y entretiene, muestra lo que esperas de una película de Bond cualquiera. El problema es la ambición mostrada en esta etapa por hacer algo más, algo que no ofrece aquí.

Sam Mendes continúa con su afán de machacar a Bond. Después de llevarlo a su casa de infancia en Skyfall, ahora suelta al sicario por el mundo (México, Roma, Austria, Londres y Tánger). Es una película bastante policíaca, con 007 saltando fronteras para seguir las pistas. La pista final es Blofeld, el personaje de Christoph Waltz. La pretensión es presentarle como el monstruo final de la continuidad arrancada en Casino Royale, pero ante un Bond tan oscuro queda algo ridículo. Está bastante lejos de Le Chiffre o Silva.
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