Diamantes en bruto

Diamantes en bruto

Adam Sandler salta al thriller criminal con Diamantes en bruto.

Algunos tenemos dificultades para distinguir a dos personas. Sin razón aparente. Mis dos personas afectadas son Adam Sandler y Ben Stiller. Sé quién son pero por alguna razón se me mezclaban. Pero hace poco llegó a Netflix el especial Adam Sandler: 100% Fresh y barrió todas las dudas. Y me añadió a la legión de seguidores que esperaba su última película producida por Scorsese. Diamantes Brutos es un thriller sobre la codicia que tumba prejuicios sobre el tipo de película que te puedes esperar cuando le ves en el póster.

Diamantes en bruto es una película frenética y una exhibición interpretativa de Adam Sandler. Gira en torno a Howard Ratner, un aprendiz chusco de Gordon Gekko. En cualquier momento podría recitar al tiburón de Wall Street y explicar que «la codicia, a falta de una palabra mejor, es buena; la codicia clarifica y funciona». Gekko logró una lujosa vida, pero Ratner vive con el agua al cuello. De hecho, toda la película es una huida hacia adelante del personaje. Conocemos a Ratner recibiendo un sobre mientras habla por teléfono con alguien que le dice que en su joyería hay dos hombres esperándole. Y a partir de ahí, no tiene ni un segundo de respiro. Ni en su joyería ni en casa con su mujer con la que ya ha acordado la separación.

Adam Sandler salta al thriller criminal con Diamantes en bruto

Diamantes en bruto tiene un ritmo y un estilismo que recuerda a las primeras películas de Guy Ritchie. Diálogos chispeantes, comedia negra, y personajes al borde del ataque de nervios. Incluso si Ritchie lanzó a Vinnie Jones, los hermanos Safdie tienen a Kevin Garnett interpretándose a sí mismo en un papel recurrente que supera al cameo para dejarse ver. El ganador de un anillo de la NBA se integra en perfectamente en una historia de apostadores, matones y usureros.

El punto débil de la historia es que al ser tan película de un personaje, todos los demás son básicamente figurantes que hablan más o menos que otros. Por suerte, Adam Sandler borda una interpretación de alguien tan pasado de vueltas como capullo. Los hermanos Safdie, a quienes francamente no conocía, se acercan con peligro al límite de convertir esto en un ruido que se acopla al espectador y deja de sorprender a los quince minutos. Pero Sandler está lo suficientemente magnético para liderar esta película con soltura.

Diamantes en bruto está disponible en Netflix España.

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