agosto 2018

The Fix 2

The Fix 2: Leyes, perretes y zoquetes

El debut de The Fix fue de lo más divertido y sorprendente que me encontré en el último año. La portada ya prometía una historia desenfadada y alegre, con sus dos policías sonrientes escudando al perro protagonista de la portada. Pero dentro estaba una estupenda idea mejorada con unos diálogos frescos y muy muy divertidos. De sonrisa permanente en la boca y carcajada más que frecuente. El segundo tomo, obviamente, tiene menos efecto sorpresa. Pero The Fix 2 sigue siendo una forma de alegrarse la tarde.Leer más »The Fix 2: Leyes, perretes y zoquetes

El quinto testigo

Mickey Haller #4: El quinto testigo

Si algo caracterizaba especialmente las primeras novelas de Michael Connelly era su interés por plasmar un problema social en un caso. Eso se fue matizando con el paso del tiempo. Pero con la llegada de la Gran Recesión, el periodista que seguía en él emergió de nuevo. El quinto testigo, publicado en 2011, conecta con la crisis económica que estaba sacudiendo a Estados Unidos y dejando a mucha gente en la calle por el impago de hipotecas. A cambio, los procesos contra desahucios florecieron un próspero negocio para los abogados. Mickey Haller fue uno de los beneficiados. Lisa Trammer, una de las perjudicadas. No solo iba a perder la casa, también fue acusada de asesinar al banquero que se la iba a quedar.Leer más »Mickey Haller #4: El quinto testigo

El cartero siempre llama dos veces

El cartero siempre llama dos veces, James M. Cain

Pensaba que era una novela erótica. Quiero empezar este artículo confesando mi ignorancia. No sabía que este era el título de una novela negra. Imagino que esta percepción se debe al run run alrededor de su última adaptación cinematográfica. Pero cuando estaba paseando por la biblioteca vi el lomo de El cartero siempre llama dos veces con el inconfundible diseño de la Serie Negra de RBA. Y en la contraportada, el reclamo como un referente del género negro.

También he de reconocer que lo que más me ha dolido es haberle hecho este feo a James M. Cain. De su cabeza salió la historia de una de las obras cumbre del film-noir, Double indemnity (o Perdición para el público español). También otra obra como Mildred Pierce (Alma en suplicio) salió de su imaginación. Y estas obras, junto a El cartero siempre llama dos veces, tienen en común la idea de colocar a personas anónimas en la esfera del crimen. Nada de detectives privados o gánsters en el centro de la historia. Es una deriva del género que después de la Segunda Guerra Mundial se popularizaría con libros como El gran reloj.Leer más »El cartero siempre llama dos veces, James M. Cain