la Dalia Negra

La Dalia Negra, de James Ellroy

Leer La Dalia Negra me ha parecido como subirme a un ring con James Ellroy, algo probablemente más seguro que sentarse en un escenario con él. El lector ve al autor bailando a su alrededor y soltando algunos golpes. Durante un buen tiempo no está seguro de por dónde van los tiros. Luego cree que le ha tomado la medida y aguanta bien el intercambio. Y en un momento dado, Ellroy empieza a golpearte hasta que lo ves todo oscuro. Y entonces te noquea.

El caso de la Dalia Negra agitó la ciudad de Los Ángeles a mediados de los años cuarenta. El 15 de enero del 47, Elizabeth Short apareció asesinada y mutilada en un solar de la Treinta y Nueve con Norton. La prensa la bautizó como Dalia Negra y convirtió el suceso y su vida en su juguete mediático. Setenta y un años después sigue en la pila de casos sin resolver. En la misma categoría se encuentra el asesinato de Geneva Odelia Ellroy, la madre de James, que también apareció en un descampado violada y asesinada once años después de Short. Como dice Harry Bosch de su propia madre, ellas no contaron.

Brutal, compleja y profunda reconstrucción del caso de la Dalia Negra

El primer título del Cuarteto de Los Ángeles es un gran ajuste de cuentas de Ellroy. Por un lado, aunó las figuras de su madre y Short y les dio una historia a sus muertes. Un par de años más tarde, el propio escritor se lanzó a investigar personalmente el caso abierto de su madre, pero la empresa fue un desastre, como cuenta en esta entrevista de JotDown. Por otra parte, La Dalia Negra enmenda la plana a la ciudad más grande de California. Ellroy presenta una metrópolis levantada sobre mentira, vicio y corrupción.

En esa espiral de depravación emergen dos figuras que se obsesionan con Elizabeth Short y tratan de encontrar al asesino. Son Lee Blanchart, ex boxeador y niño bonito del Departamento de Policía de Los Ángeles, y Bucky Bleichert, un malasombra que consigue medrar gracias al boxeo. Desoyen el consejo básico de no tomarse los casos como algo personal y… acaban como los que se toman los casos como algo personal. Desquiciados, aislados y obsesionados. Escribió una vez Enric González, acerca del noir, que quien manosea el dolor humano tiene que asumir las secuelas.

Los personajes de James Ellroy saben a verdad

Pero la novela arranca unos años antes de la obsesión de estos dos policías. Es la parte en la que no sé por dónde van los tiros. Cuenta su primer encuentro, la importancia del boxeo en sus vidas hasta entonces… y en adelante, porque les permitirá trabajar como pareja. También me llama la atención que Ellroy monte un triángulo amoroso con ellos y una mujer llamada Kay Lake. En LA Confidential volverá a repetir la fórmula. Y no será lo único que retome, porque Dick Stensland y Buzz Meeks ya aparecen mencionados por aquí. Personalmente, esas cien primeras páginas se me hicieron algo pesadas, pero necesarias para los cimientos de la hermandad Bucky – Lee.

Sin embargo, el último centenar cayó en una sola tarde. Es devastador cómo se derrumban las certezas alrededor del policía obsesionado, hasta el punto de que siente pánico a resolver el caso. Si lo deja atrás, no tendrá nada. James Ellroy imprime un pulso brutal a la narración y te lleva a identificarte plenamente con el obseso con placa. Y no cierras el libro hasta quedar noqueado con la historia de la Dalia Negra. Y de Lee Blanchart, Kay Lake, Elizabeth Short y Bucky Bleinchert.

Foto portada: Viñeta del cómic La Dalia Negra: una novela gráfica, guion de Matz y David Fincher, dibujo de Miles Hyman.

Ficha técnica

La dalia negraTítulo: La Dalia Negra
Autor: James Ellroy
Traducción: Albert Solé
Editorial: Penguin Random House
Páginas: 456
Año: 1987 (EEUU), 2016 (España)

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