Del otro lado

Harry Bosch #18: Del otro lado

A lo largo de más de veinte años, Michael Connelly ha identificado a Harry Bosch con los mejores principios que pueden mover a un policía. Unas convicciones que Bosch a su vez resumió en una divisa personal: cuentan todos o no cuenta nadie. Mucho antes, el Departamento de Policía de Los Ángeles los había sintetizado en el lema que lucen sus coches: Servir y proteger. Sin embargo, para Harry no sirve. Ha comprobado durante años que la prioridad de los altos cargos es otra. «Calla y Traga debería ser». Bosch tiene su propio credo porque con él sella su lealtad con las víctimas, no con sus superiores. Pero, de todas maneras, más de treinta años le saludan como un miembro de pleno derecho de la familia azul. Y, como tal, siempre ha despreciado la mesa del otro lado del tribunal. La de la Defensa. La de su hermano Mickey Haller.

Del otro lado es el segundo crossover Bosch & Haller. Los hijos de Haller Senior se han visto un par de veces más, pero son prácticamente cameos (este y este). Los más interesantes son los que llevan a cada personaje a adoptar el punto de vista del otro. El defensor montando una acusación en lugar de destruirla. Y el policía trabajando para quien cualquier día podría defender a su detenido. Connelly ha dibujado personajes que, a pesar de ser tan firmes en sus ideas, tienen los matices suficientes para realizar estos movimientos de forma natural. El primer ejemplo lo tuvimos en La revocación, cuando Mickey Haller cruzó temporalmente el pasillo para asumir el papel de fiscal con Harry Bosch como investigador. Ahora, años después, llega el momento de que Bosch trabaje para su hermano el abogado defensor. Algo que solo haría si, y solo si, encaja con su Misión.

Harry Bosch cruza el pasillo y trabaja para el abogado defensor Mickey Haller en Del otro lado

Haller sabe que tiene que tirar por ahí para convencer a Harry. No importa que esté suspendido sin placa ni sueldo, acusado de forzar una puerta durante una investigación. No importa que le diga que su cliente es inocente, un abogado lo puede decir siempre. Si Bosch comprueba por sí mismo que hay un culpable suelto, nada le parará. Ni la falta de placa, ni los recelos de antiguos compañeros, ni la posibilidad de que una prueba revele la culpabilidad del cliente. Connelly consigue que sus dos mejores personajes colaboren para conseguir lo que quieren sin renunciar a sus principios más básicos. Haller busca exonerar a su cliente gracias a que Bosch evite que un culpable siga en la calle.

Harry Bosch exhibe una lección magistral del trabajo de detective de homicidios. Se basa en dos instrucciones muy sencillas pero ineludibles: «repasar una y otra vez el expediente» y «levantar el culo y patear la calle«. Son dos reglas que se retroalimentan. El avance en la primera impide que Harry esté sentado más que lo que tarda en levantarse, y la marcha en la segunda permite completar el expediente. Cuando parece que acaba en un callejón sin salida… toca volver a empezar. Así, Bosch pasa por los rincones más selectos y las esquinas más sórdidas. Empujado por el impulso del buen hacer… y por la ira de la dejadez o deshonestidad del investigador original. El camino se complicará a medida que en las fuerzas de seguridad se enteren de que está trabajando por libre. Todo esto convierte a Del otro lado en una de las mejores novelas de Michael Connelly.

Ficha técnica

Del otro ladoTítulo: Del otro lado
Autor: Michael Connelly
Traducción: Javier Guerrero
Editorial: Adnovelas
Año: 2016 (2015 en EEUU)
Páginas: 368

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