La leona blanca, de Henning Mankell

La leona blanca

Me sabe mal que no me guste algo de alguien que me gusta. Me está gustando Henning Mankell, en el par de libros que llevo. Y me está pareciendo un gran personaje Kurt Wallander, como uno de los grandes del nordic noir. Pero se me ha hecho bola La leona blanca, el tercer título de la serie del inspector de Ystad. También me ha parecido una pena que no me entrase bien porque la trama de fondo era una conspiración contrarrevolucionaria en la Sudáfrica que estaba a punto de abrir una nueva etapa. La leona blanca tiene las piezas necesarias, pero algo falla. Falta el pegamento para convertirlas en una historia sólida.

La historia arranca con un una mujer irrumpiendo por error en el sitio menos indicado. La agente inmobiliaria Louise Akerblom va a echar una vivienda, pero toca a la puerta de otra donde hay unos hombres que terminan empuñando una pistola. Este, como ya hemos visto en anteriores novelas de Mankell, es el tipo de crimen o desaparición más complicado de resolver: el casual. Lo comprueba Wallander a medida que pasan los días de investigación desde la denuncia. Pero el lector avanza mucho más rápido hacia la verdad. Mankell, paralelamente a la trama policíaca, traza otra política, para cuyos interesados Louise fue una piedra el camino.

La leona blanca es la tercera novela de Kurt Wallander escrita por Henning Mankell

No es raro que las novelas policíacas salten de punto de vista entre los agresores y las víctimas. Pero aquí he tenido la sensación todo el tiempo de que ambas historias van por separado pese a sus vínculos. Mankell, hombre profundamente político y comprometido comunista, gusta de integrar la situación política y social del país en la novela. Pero si encajó muy bien en Asesinos sin rostro, y mejor aún en Los perros de Riga, en La leona blanca da la sensación de anexo. No ayuda tampoco a esta impresión lo largos que se hacen varios capítulos con cierto exceso de descripciones y narraciones; demasiada verbalización de algunas cosas y demasiada descripción de movimientos rutinarios.

Y pese a todo no es un libro que sienta que me haya hecho perder el tiempo. Podría haber renunciado a acabarlo, pero si soy reticente a abandonar, más aún con un libro de Wallander. Si no te echa para atrás lo que digo en el tercer párrafo, podrás disfrutar de lo que escribo en el segundo. La leona blanca es un interesante thriller policíaco con varias subtramas, que ofrecen una visión amplia de lo que está pasando. Y además de Wallander tiene un puñado de personajes como algún ex espía del KGB, un conspirador supremacista y un puñado de funcionarios de la justicia sudafricana intentando que el país sea mejor.

Ficha técnica

  • Título: La leona blanca
  • Autor: Henning Mankell
  • Traducción: Carmen Montes Cano
  • Editorial: La leona blanca
  • Páginas: 499
  • Año: 1993 (Suecia), 2003(España)

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