Mr. Mercedes, de Stephen King

Mr Mercedes fue una de las series del último verano. Se estrenó al amparo de la marca Stephen King, que también por esas fechas tenía estrenos cinematográficos de otras obras. Pero a mí, personalmente, me atraía más esta serie porque Dennis Lehane anunció que estaba implicado. Y acabada su primera temporada, cinco de diez capítulos llevan su firma. Pero también acabada su primera temporada hace cuatro meses seguimos sin noticias de su estreno en España. Hace muy poco era normal, pero estamos en un momento en el que la espera es cada vez más corta. Así las cosas, decidí acercarme a lo que sí tenía a mano: la novela original.

Vaya por delante que nunca había leído a Stephen King. Pero a juzgar por las adaptaciones de La milla verde, Cadena Perpetua o El resplandor, me imaginaba sus libros como historias muy absorbentes y tremendamente cuidadas. Mr Mercedes no va por ahí. Prima el suspense, pero ni los personajes me parece que tengan tanta profundidad de forma sostenida ni se crea una atmósfera que te haga desear seguir leyendo.

Mr Mercedes es un libro descompensado

Mr Mercedes me ha parecido un libro muy descompensado. Stephen King apuesta por alternar capítulos del investigador, Bill Hodges, y del asesino, Brady Hartsfield. La parte de Hodges es la que me ha parecido más entretenida y dinámica. Se trata de un policía recientemente retirado sin muchos motivos para levantarse por la mañana. Sin embargo, un día recibe una carta donde un un tipo se incrimina como el mareante detrás de la matanza a las puertas de una feria de empleo poco antes de la jubilación de Hodges. El ex policía decide trabajar por libre con la promesa de informar cuanto antes a su antiguo compañero. Sin embargo, sus recuerdos de la investigación original y un par de socios improbables empujan a Bill a tomárselo como algo personal. A tomárselo como quiere el asesino.

Bill Hodges consigue tener personalidad, pero Brady Hartsfield es un villano muy flojo

El mareante, el asesino, es Brady Hartsfield. Podría ser la parte más divertida o la más sugerente, las páginas de sentirse horrorizado o empatizar con el Mal. Pero es la parte más aburrida. No provoca nada. Es un villano en la peor versión posible: el malo que está segurísimo de lo listo que es con una narración que fuerza su juego. Hay una relación turbia con su madre pero apenas se profundiza en ello, aunque conozcamos su origen. Se dedica el mayor tiempo posible a decir lo malo que es y lo tonto que le parece todo el mundo.

Sigo con muchas ganas de ver la serie. Pero no por el libro. Mr Mercedes es uno de los que más tiempo me ha llevado leer, lo que no es buena señal. De hecho es bastante complicado que me lance a leer la segunda parte de esta trilogía ya cerrada y publicada en español. Me esperaré a ver si David E. Kelley me reconcilia con este mundo, del que salvo con honores a Bill Hodges. Kelley se ganó un lugar en mi cabeza gracias a la genial Big Little Lies, que destacaba por lo que le falta a este libro: gran desarrollo de personajes. Además, la serie contará con un Hodges muy prometedor: Brendan Gleeson, un actorazo que me gustaría ver más.

Ficha técnica

Título: Mr Mercedes
Autor: Stephen King
Traductor: Carlos Milla Soler
Editorial: Plaza y Janés (Random House)
Páginas: 492
Año: 2014

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