La verdad sobre el caso Harry Quebert

La verdad sobre el caso Harry Quebert

Uno de mis últimos grupos preferidos es Ginebras. Las conocí por La típica canción, cuyo estribillo dice que está sonando la típica canción que ayer no te gustaba, y ahora presumes; puede ser que hayas cambiado; es lícito sentir placer por cosas que odias y reconoces que están bien. Mi típica canción que ayer no me gustaba era esta novela de Joel Dicker, que hace unos diez años se convirtió en un bombazo viral que todo el mundo leía. Si no me acerqué a La verdad sobre el caso Harry Quebert no fue por rechazo a lo popular. Fue porque los elogios del tipo «no podrás dejar de pasar páginas» nunca me enganchan y me tiran para atrás. Pero este año me cayó en un regalo de amigo invisible. Y con la canción de Ginebras tan machada este año me obligué a ser consecuente y ver si ahora presumía.

Pero no ha sido el caso. Me ha parecido más de lo que esperaba, pero menos que lo esperable para un fenómeno literario. Lo mejor que puedo decir, que no es poco, es que La verdad sobre el caso Harry Quebert engancha como pocas cosas. Es adictiva. El misterio de la niña muerta lo habremos visto, y lo seguiremos viendo, miles de veces. Y no siempre engancha. Pero esta vez lo hace. Es como el fuego que de simple hipnotiza. Pero no tan simple. Porque Dicker da unas vueltas adelante y atrás en el tiempo, con distintos puntos de vista y un puñado de personajes no tan distintos como podrían ser, que a veces confunde demasiado. Pero las ganas de descubrir la solución al misterio son más fuertes. Es algo que hasta los más críticos con este libro le conceden.

La verdad sobre el caso Harry Quebert me engancha pero no me encanta

Sin embargo, también tiene una gran contrapartida. Algo que a pesar de las ganas de seguir avanzando te frena. Al menos a mí. La verdad sobre el caso Harry Quebert tiene unos diálogos muy acartonados, fruto de unos personajes demasiado arquetípicos. Son muy poco naturales, utilizan palabras y fórmulas que nadie utilizaría en una conversación. Una conversación romántica apenas se distingue de una conversación cualquiera por los signos de exclamación. Una conversación de asesinos en una escena del crimen apenas puedes identificarla como tal porque unas líneas acabas de leer que eran los asesinos. Y hay personajes que tienen exactamente la misma conversación en cada aparición.

¿Pero de qué va? La verdad sobre el caso Harry Quebert narra los esfuerzos de Marcus Goldman para resolver quién mató a Nola Kellergan, la joven aparecida en el jardín de su amigo Harry Quebert, a quien visitó para que le enseñara cómo superar su pánico al folio en blanco cuando necesita publicar un segundo bestseller. A partir de aquí tenemos el habitual pueblo pequeño con grandes misterios que implican a vecinos más allá de lo imaginable. ¿Y lo recomiendo? No sabría decir. Diría que sí, porque a pesar de sus defectos seguí avanzando, y de hecho las últimas ciento cincuenta páginas cayeron en dos días. Pero tampoco es un título que tendré en la cabeza la próxima vez que alguien me pida que le recomiende un libro.

Ficha técnica

La verdad sobre el caso Harry Quebert
  • Título: La verdad sobre el caso Harry Quebert
  • Autor: Joel Dicker
  • Traducción: Juan Carlos Romero Durán
  • Editorial: Penguin Random House
  • Año: 2012 (Original), 2016 (España)
  • Páginas: 793

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