Fariña, de Nacho Carretero

Fariña

Probablemente es el libro de no ficción más relevante de los últimos años. En apenas tres años tuvo un aclamado estreno, una rápida adaptación a serie y un temporal secuestro judicial a petición de uno de los mencionados. Todo un agitado trienio que, sin duda, ayudó a Fariña a convertirse en un título reconocible para el público. Pero, por sí solo, Fariña es un ejemplo imprescindible de periodismo de investigación. Y también un acompañante de lujo para otros grandes reportajes sobre el crimen organizado, como Honrarás a tu padre, de Gay Talese, o Gomorra, de Roberto Saviano. La aportación de Nacho Carretero a la terna se basa en un vigoroso mapa del complejo mundo del contrabando gallego. Un mundo ese levantado sobre silencio y complicidades malentendidas.

Una de las conclusiones más claras de Fariña es que los gallegos le dieron la mano a los primeros contrabandistas y los narcos les cogieron el brazo. La serie de televisión arrancaba en los años ochenta, abordando directamente la llegada del polvo blanco a las costas. Pero Carretero contextualiza ese punto de inflexión en una larga tradición. Fariña también es un libro de Historia. Tal y como describe el periodista, los contrabandistas se ganaron el cariño y la connivencia social gracias al contrabando de barriga, dedicado a bienes para sobrevivir en una Galicia deprimida económicamente. La ampliación del negocio al tabaco consolidó la relación. Y, para cuando llegó la droga, los clanes y organizaciones ya habían desplegado unas redes de respetabilidad y poder invencibles.

Fariña muestra cómo los gallegos le dieron la mano a los viejos contrabandistas y los narcos les cogieron el brazo

Otra de las lecciones que da Nacho Carretero es que Galicia tiene su propia versión de la ley del silencio. Los clanes se la trabajaron: ofrecieron una salida laboral a los pobres y sobornos a los que ocupaban mesas en las instituciones. Obviamente no pudieron con todos, pero sí con los suficientes para lograr una especie de consenso. Los que quedaron fuera del entramado, y dentro de la ley, se vieron rodeados de cochazos conducidos por gañanes, rolex en las muñecas delos camareros y una multitud de lavanderías de dinero en forma de sector hostelero, naviero o comercial. De esa forma ahogaron la posibilidad de denuncia: cómo vas a denunciar a tu vecino ante un guardia civil posiblemente sobornado por su jefe.

Fariña detalla todas estas dinámicas y documenta la transición del contrabando al narcotráfico con nombres y apellidos. Carretero incluso va sembrando semillas para recoger recuerdos más sólidos, pero llega un punto en el que es difícil no confundirse. Sito Miñanco, Laureano Oubiña, Manolo Charlín son los grandes protagonistas pero no son los únicos: familiares, subalternos, representantes del Cartel de Cali, abogados, políticos metidos a narcos y narcos metidos a alcaldes… Es curioso que el denunciante que consiguió el secuestro del libro fuera un alcalde apenas mencionado un par de veces. No nos acordaríamos de él si no hubiese abierto la boca. Fariña no es un libro para una sola leída, es un volumen a consultar más de una vez para alcanzar una idea aproximada de todo lo que cuenta. Fueron años de tabú, roto por madres como Carmen Avendaño, como para descubrirlo todo en un par de sentadas.

Ficha técnica

Fariña
  • Título: Fariña
  • Autor: Nacho Carretero
  • Editorial: Libros del KO
  • Páginas: 264
  • Año: 2015

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