No soporto el género de la novela enigma. No me gusta que se convierta un asesinato en una especie de juego para un investigador redicho. Sus crímenes suelen recordar siempre unos a otros ya desde la sinopsis. Me refiero a esa mezcla de ambiente aristócrata y amplio abanico de personajes que se convierten en sospechosos porque estaban todos tan cerca del muerto como lejos del mundo. Me pasó recientemente cuando vi Asesinato en el Orient Express, o habitualmente con Sherlock. La primera me aburrió de principio a fin. La segunda me gusta por la dinámica entre personajes. Y todo eso que no me gusta está en la presentación de Pecado, de Benjamin Black, pero por suerte no tengo la costumbre de abandonar libros empezados.

Benjamin Black es el seudónimo que utiliza John Banville para sus novelas negras, la mayoría protagonizadas por el forense Quirke. También publicó hace unos años una actualización de Philip Marlowe. Pero mi primer acercamiento a su narrativa ha sido con este Pecado, que abre una nueva serie protagonizada por St. John Strafford, inspector de la policía irlandesa. Este joven es enviado en pleno invierno al condado de Wexford para investigar la muerte del sacerdote Lawless en una reputada mansión local. Desde el primer momento le dejan claro al inspector que debe tener en cuenta las implicaciones del caso. Es un cura católico muerto en un pequeño pueblo irlandés en 1957. No es una vida perdida cualquiera.Sigue leyendo