la oscuridad de los sueños

Michael Connelly ha creado una liga de la justicia que le permite buscar la verdad desde diferentes puntos de vista. Estos antihéroes llevan placa policial, imponen el poder del buró federal, litigan en los tribunales o firman crónicas. Cada linaje ha tenido a uno de los suyos protagonizando una novela, pero lo más habitual es que se dejen ver en las historias de los demás. Sorprendentemente, uno de los menos recurrentes en este universo literario es el periodista Jack McEvoy. Fue el primero en interrumpir la serie principal protagonizada por Harry Bosch. Comparte profesión con Connelly: el periodismo. Tenía todos los números para ser una voz del autor en las novelas. Pero debutó en El poeta como cabeza de cartel, fue secundario dos veces y no ha vuelto a aparecer desde que repitió como protagonista en La oscuridad de los sueños.

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Cauces de maldad

A estas alturas de la serie podemos distinguir dos tipos de novelas del detective Harry Bosch. Unas mortifican al personaje, como El último coyote o Ciudad de huesos: reafirman su misión pero le deprimen. Otras le inyectan adrenalina, como El eco negro o El vuelo del ángel: le hacen sentir que su trabajo sirve y la rabia puede más que el dolor. Cauces de maldad es de las segundas, y las páginas parece que vibran en manos del lector.

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Más oscuro que la noche

Los crossovers tienen una magia especial. No es lo mismo que Batman diga que conoce a Superman que verles en la misma habitación. Y aunque los más conocidos, o los que más me vienen a la mente, tienen que ver con los cómics de superhéroes, también los hay en otras artes narrativas. En el mundo de la novela negra, Michael Connelly celebró el cambio de siglo con una reunión de sus personajes más interesantes: el policía Harry Bosch, el ex agente federal Terry McCaleb y el periodista Jack McEvoy. Después de varias referencias cruzadas entre las cabeceras de cada investigador, el universo compartido de las historias de Connelly se consagró con Más oscuro que la noche.Sigue leyendo

Jack McEvoy

Los primeros cuatro años de Michael Connelly como escritor fueron de la mano del detective Harry Bosch, su gran personaje, su Marlowe, su Spade. Los creadores de estos personajes fundacionales encontraron en Connelly un nuevo heredero casi medio siglo después. Dashiell Hammett fue detective antes de crear a Spade. Raymond Chandler aprendió el género leyendo entre otros a Hammett. Y Michael aprendió de ambos. Y también creó un personaje al que darle matices autobiográficos de su pasado como periodista. En los primeros casos del detective apareció un periodista como personaje secundario (Billy Bremmer), pero en El Poeta amplió el universo Bosch con el reportero Jack McEvoy de Denver como protagonista.Sigue leyendo