mindhunter

Mindhunter es una precuela conceptual del género policíaco. Tarde o temprano, los detectives de homicidios terminan recurriendo alguna vez al FBI. No es una situación cómoda, porque los investigadores municipales siempre creen que los federales les quieren quitar su caso y éstos no hacen muchos esfuerzos por desmentirlo. Pero en un momento dado se les romperá la linterna y tendrán que pedir luz para salir del callejón oscuro. En ese momento, un agente del FBI revisa las anotaciones del detective, cruza datos y proporciona unas indicaciones. Y finalmente el asesino (quizá múltiple) cae en manos de la ley. ¿Por qué tan fácil? A mediados de los años setenta, en el Buró de Investigación Federal germinó un cambio en la forma de afrontar la investigación criminológica. Un par de agentes se preguntaron ¿Cómo nos adelantamos a la mentalidad de un loco si no sabemos cómo piensa?

La última serie de David Fincher para Netflix se inspira en esta aventura emprendida por Robert Ressler y John E. Douglas. Son dos figuras bastante más familiares en el imaginario popular que lo que sugieren sus nombres. El primero acuñó el término “asesino en serie” y al segundo le hemos visto retratado como Jack Crawford en la saga de Hannibal Lecter. En Mindhunter, Ressler está encarnado por Holt McCallany en el personaje Bill Tench, y Douglas por Jonathan Groff en Holden Ford. Sus diferentes edades y personalidades dan la sensación de buddy movie, pero Mindhunter no es Arma Letal. Mindhunter es una serie de personas que hablan en habitaciones. Y tratan de mantener esas conversaciones con criminales para saber qué se les pasa por la cabeza.Sigue leyendo

Suburra

La Suburra era el Bronx de la Antigua Roma. Era un área ruidosa y sucia en la que se ubicaban muchos comercios y fábricas, cobijaba en sus calles a un buen puñado de criminales, prostitutas y pobres. Sobre su tierra, hoy se levanta el barrio Monti, pero para alguno “este lugar no ha cambiado en 2000 años. Patricios y plebeyos, políticos y criminales, prostitutas y curas… Roma”. Esa mezcla de actores sociales reúne el concepto de lo que hoy significa la palabra Suburra: inmoralidad y criminalidad.

Suburra también es uno de los libros del magistrado Giancarlo de Cataldo publicado en 2013. Su libro más famoso es Romanzo criminale (2002), una novela que ficcionaba la historia de la banda de la Magliana. Michele Placido la llevó al cine en 2005, y tres años después apareció como excelente serie televisiva con Stefano Sollima. Estos tres nombres se volvieron reunir para esta nueva producción. En este caso, Sollima se encargó de la adaptación cinematográfica, y Michele Placido se puso al frente de la versión por capítulos encargada por Netflix. Detrás del desarrollo también está Cattleya, productora responsable de la también soberbia Gomorra, que Sollima adaptó del libro de Roberto Saviano. No es de extrañar que tras tanta insistencia en los mismos nombres en este mismo género, en esta serie haya ecos de las anteriores.Sigue leyendo

American Crime Story

Son buenos años para el género criminal en televisión. A esto contribuye especialmente la reciente irrupción de series de antología. True Detective con historias clásicas de detectives. Fargo buscando relatos más corales y de comedia negra. American Crime se interesa más por el dolor de las víctimas y sus familias. Y American Crime Story se decanta por casos reales alrededor del mundo espectáculo. Esta última ha sido una de las más aclamadas, gracias a su excelente recreación del impacto del caso OJ Simpson que tanto sufrió Marcia Clark.
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River serie

El  huracán de continuos estrenos seriéfilos permite muchas aventuras pero uno siempre acaba volviendo a sus coordenadas casa. El thriller británico es una de las mías, aunque por comodidad acabe viendo más producciones norteamericanas. Pero cuando abro la puerta, sé que todo irá bien. Mi último regreso ha sido River, excelente policíaco británico construido en torno a su protagonista y sus cargas emocionales. Y perfectamente interpretado por Stellan Skarsgård.

Abi Morgan, también creadora de The hour, tiene la virtud de presentar algo nuevo en un entorno tan clásico como este género tan manoseado. El guion mantiene el pulso narrativo entre casos cortos y la investigación argumental de la temporada. Pero sobre todo luce y es especial por su tratamiento psicológico de John River, detective de la policía metropolitana de Londres. A lo largo de seis capítulos vemos cómo el inspector afronta la soledad, la depresión y la pérdida. Es muy interesante ver cómo sufre y trata de sobrellevarlo, y cómo se proyecta en quienes le rodean. Una de las personas que más lo notan es Ira King, su nuevo compañero.
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