La editorial Dynamite está explotando con gusto sus derechos sobre el espía más famoso. En dos años ha estrenado hasta nueve cabeceras relacionadas con 007, ya sea con James Bond, Felix Leiter o Moneypenny. A España no ha llegado todo aún pero Panini está publicando paulatinamente este universo. Y después de las dos historias escritas por Warren Ellis, toca una misión encargada por Andy Diggle. El cambio de guionista supone dejar atrás la ciencia ficción para abrazar un tono más realista. Hammerhead es una compleja trama de suspense relacionada con la seguridad nacional y el negocio armamentístico.

Y vuelvo a repetir algo que ya he escrito en otras ocasiones. Recomiendo leer la escena precréditos escuchando el tema musical de fondo. Son nueve páginas del 007 más determinante y solitario. El prólogo de Hammerhead comienza con Bond aterrizando en paracaídas en la Torre de David de Caracas. En aquel rascacielos en ruinas busca a un hacker que está atacando el corazón informático de una importante empresa británica. Después de cargarse a varios matones y dar con el hacker, cuando más cerca está de concluir la misión con éxito, se va todo al traste. Y Bond vuelve a Londres con el único premio de un apodo para nombrar al cabecilla de la operación: Kraken.Sigue leyendo

Eidolon James Bond

La reincorporación del agente 007 a las viñetas fue un soplo de aire fresco para el personaje. A lo largo de veinticuatro entregas, Warren Ellis ha conseguido una actualización impecable del mito y su entorno. Las doce primeras destacaron sobre todo por la presentación del universo por construir, porque la misión no era tan espectacular. Sin embargo, en este segundo arco llamado Eidolon, Warren Ellis ha escrito una historia en la mejor tradición del género. Con suspense, tensión entre aliados y una trama bastante actual para James Bond.

El volumen comienza con la habitual escena precréditos, pero sin Bond, algo con apenas dos precedentes en el cine. Y si no aparece James, tendrán que hacerlo los villanos. Es un prólogo que augura una gran historia de suspense. En él vemos a un hombre con media cara desfigurada reprendiendo a un hombre maniatado a una silla. El villano apunta con una pistola a su contable porque sus errores financieros le han expuesto. Tras unas palabras sobre la conveniencia del secreto, el dos caras le mata y afirma que “nadie debe conocer Eidolon”.Sigue leyendo

James Bond de Warren Ellis

007 es una indiscutible institución pop. Nació en las páginas de Ian Fleming, pero saltó al imaginario popular gracias a una adaptación cinematográfica encarnada en Sean Connery. Los actores que sucedieron al Sir interpretaron sus propios perfiles, pero prevaleció el Bond ligón, implacable y ayudado de gadgets imposibles. Es una fórmula que se deja ver incluso en sus versiones más sobrias, las de Timothy Dalton y Daniel Craig. Ellos son los baluartes de la versión literaria; más frío, más violento y menos encantado de haberse conocido. Es un sicario al servicio secreto de su majestad.

La saga literaria de Bond sobrevivió a su creador gracias a sus herederos, que siguen concediendo licencias para publicar nuevas historias oficiales. La apuesta es tan antigua que Bond saltó a la viñeta antes que a la gran pantalla. La producción fue prolija, como se puede ver en este listado, pero se secó a mediados de los noventa. El año pasado, Dynamite confió sus derechos recién comprados a un autor de prestigio para ver nacer al James Bond de Warren Ellis.Sigue leyendo

River serie

El  huracán de continuos estrenos seriéfilos permite muchas aventuras pero uno siempre acaba volviendo a sus coordenadas casa. El thriller británico es una de las mías, aunque por comodidad acabe viendo más producciones norteamericanas. Pero cuando abro la puerta, sé que todo irá bien. Mi último regreso ha sido River, excelente policíaco británico construido en torno a su protagonista y sus cargas emocionales. Y perfectamente interpretado por Stellan Skarsgård.

Abi Morgan, también creadora de The hour, tiene la virtud de presentar algo nuevo en un entorno tan clásico como este género tan manoseado. El guion mantiene el pulso narrativo entre casos cortos y la investigación argumental de la temporada. Pero sobre todo luce y es especial por su tratamiento psicológico de John River, detective de la policía metropolitana de Londres. A lo largo de seis capítulos vemos cómo el inspector afronta la soledad, la depresión y la pérdida. Es muy interesante ver cómo sufre y trata de sobrellevarlo, y cómo se proyecta en quienes le rodean. Una de las personas que más lo notan es Ira King, su nuevo compañero.
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