crimen organizado

los muertos y los moribundos

Criminal 3: Los muertos y los moribundos

Nuevo título de Criminal, nueva variante del género negro. Ed Brubaker y Sean Phillips apuestan en Los muertos y los moribundos por una historia de gánsters, boxeadores y una mujer empujada a la condición de femme fatale. El tercer arco de esta serie noir sigue explorando de forma brillante todas las posibilidades que esta sensibilidad literaria ofrece. Si tuviéramos que describir este relato podríamos decir que cada uno es el antihéroe de su propia historia.

Los muertos y los moribundos se divide en tres partes y funciona como un rompecabezas. Los personajes principales son Sebastian Hyde, el mafioso al que pertenecía el dinero robado por Tracy al principio de LawlessGnarly, el dueño del Undertow; Danica Briggs, una chica que atrae todas las miradas; y Teeg Lawless, el padre de Tracy y Ricky. Algunos personajes ya han aparecido en los anteriores capítulos. Pero Brubaker y Phillips retrotraen la acción a los años setenta. Con esto no solo se amplía el reparto de personajes, también la línea temporal abarca ya a dos generaciones. El Universo Brubaker que el guionista quería construir va tomando forma.Leer más »Criminal 3: Los muertos y los moribundos

corrupción policial

Corrupción policial, de Don Winslow

Corrupción policial es una de mis mejores sorpresas literarias de este año. Lamento no haberme apuntado a Don Winslow antes, pero me felicito por haberle conocido con esta novela tan explosiva. A principios de año, Stephen King pidió que pensáramos en ella como El padrino pero con policías. Sin embargo, a mí me ha sugerido más un cóctel de Uno de los nuestrosThe Shield Serpico. Obras muy distintas pero unidas por un hermético sentimiento de grupo. Y un ambiente muy hostil a la delación. Policías y personas con una personalidad muy marcada. Aunque después de todo, como dice el fragmento de Adiós, muñeca que encabeza la novela, «los policías solo son personas». «Empiezan así, según me han dicho».

Decía Dennis Lehane que «la novela negra era el Shakespeare de la clase trabajadora. La diferencia es desde dónde caen los personajes. Un rey cae desde lo más alto. En el género negro el héroe se cae desde el bordillo». Pero en esta novela negrísima, el ídolo también cae desde lo más alto, desde el trono. Dennis Malone es el Rey de Manhattan Norte. El último hombre que los neyorquinos esperarían ver confinado es este sargento. A través de un prólogo metralleta, Winslow te convence de que Malone es el preso más improbable de la ciudad y tampoco tú te crees que pueda estar entre rejas. Un líder natural de la unidad de élite más importante del Departamento de Policía de Nueva York, la Unidad especial de Manhattan Norte. La Unidad, a secas, The Force, como se titula la obra en inglés.Leer más »Corrupción policial, de Don Winslow

The deuce

The Deuce, crónicas de Times Square

Si la has visto completa, puedes leer la crítica final de The Deuce.

Cada vez que suena el chisporroteo previo a la aparición del logo de la HBO, pienso en David Simon. A lo largo de los años, este periodista de profesión ha gestionado mejor que nadie mi concepto de la cadena con mejor prestigio de la industria. Se gestó con The Wire. Luego, retrocedí a The Corner. Avancé hasta Treme. Seguí con Show me a hero. Y ahora ha tocado gozar The Deuce. En esta última historia firma la autoría con George Pelecanos, brillante escritor de novela negra que ya ha participado en otras obras de Simon. Y aunque ambos son de Washington DC, estrenan liderazgo compartido relatando el origen de la industria pornográfica en el Nueva York de los setenta. Una putrefacta muestra de lo que es el género negro más sucio.

Eso es lo que significaba la calle 42 de Manhattan. Hoy es un lugar lleno de teatros y puntos de interés turísticos en los que hacerse fotos. Pero a mediados del siglo XX era llamado The Deuce, el demonio, era el barrio a evitar para la buena gente, el barrio frecuentado por lo peor de la ciudad. Prostitución, drogas y atracadores. Simon y Pelecanos escriben sobre un puñado de perdedores que viven en este sumidero municipal. Buscavidas, prostitutas, chulos, gánsters, jugadores morosos, sindicalistas confundidos y policías que tampoco renuncian a un bocado de más. Es como ver los ambientes de Serpico, Malas Calles y Pánico en Needle Park a la vez. Pero sin taxista redentor.Leer más »The Deuce, crónicas de Times Square