Shutter Island, Lehane se sumerge en la locura

Shutter Island

Shutter Island, Lehane se sumerge en la locura

Shutter Island es la segunda novela de Dennis Lehane, tras Mystic River, fuera de la serie protagonizada por sus detectives. Lehane hace dos viajes: uno geográfico, abandona Boston como escenario del relato pero la mantiene como referencia geográfica; y otro temporal, la acción se sitúa en los albores de la Guerra Fría: 1954. Es seguramente la novela menos negra del autor, más histórica y misteriosa que callejera y criminal.La historia cuenta con una premisa habitual del género negro como es la desaparición de una persona. La cuestión es que la desaparecida es una paciente de una penitenciaría psiquiátrica localizada en una isla, Ashecliffe. En torno a la institución existen rumores de uso de narcolépticos y lobotomías, y que la mayor parte de su financiación procede de un fondo creado por el Comité de Actividades Antiamericanas. A ese escabroso punto llegan los agentes federales Teddy Daniels y Chuck Aule.

Shutter Island es una novela bastante ambiciosa. La tensión, el engaño y la trampa psicológica dirigen la historia. En la redacción aparecen varias citas que resumen la esencia del relato, dos especialmente; una es un spoiler claro, pero la primera es muy descriptiva sin entrar en detalles: “en esta isla, la gente tiende a crear su propia verdad“.

“El tema de Shutter Island es la delgada frontera que separa la locura de la cordura y los experimentos que se hicieron en Estados Unidos”

Uno de los pilares de Shutter Island es el ambiente político y las tensiones entre corrientes psiquiátricas. El planteamiento se convierte poco a poco en un relato sobre las tensiones entre escuelas psiquiátricas. Lehane rehuye la duda y asegura en los agradecimientos que el uso de neurolépticos y lobotomías está documentado. De hecho, trata de comparar prácticas nazis y soviéticas trasladándolas a Ashecliffe bajo el amparo del Comité de Actividades Antiamericanas.

Lehane repite varios elementos clave de su anterior novela, ligados entre sí. El más evidente, gracias a flashbacks y sueños, es el de los demonios internos: por ejemplo, Teddy Daniels es un hombre atormentado porque no logra asumir y superar su pasado. Muy ligado a este problema, aparece el concepto de la lealtad. La pareja, el matrimonio, es uno de los principios más manoseados: Laeddis, Daniels, Solando, Aule… Por supuesto, Lehane tampoco deja esta vez fuera la relación filial: Teddy con su padre, Rachel con sus hijas… y hasta aquí se puede hablar.

“He querido que el lector se sienta como drogado”

La novela fue publicada en 2003, pero a la vista del éxito de Mystic River a manos de Clint Eastwood, Martin Scorsese decidió llevarla en 2010 al cine con Leonardo DiCaprio, su protagonista habitual desde hace una década. Y la adaptación resulta magistral, Scorsese logra una un film que engancha y DiCaprio una interpretación soberbia.

Sin embargo, el final me resulta menos acertado en la película que en la novela. Entiendo que buscaba algo más histérico para la gran pantalla que sirviera como clímax, pero la conversación original de Lehane deja mayor recuerdo gracias a un avance más lento pero más incisivo. En cualquier caso, ambas resultan correctas para una historia altamente recomendable.

Ficha técnica

Título: Shutter Island
Autor: Dennis Lehane
Año: 2003
Editorial: RBA Serie Negra
Páginas: 392

 

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