La profundidad del mar amarillo, de Nic Pizzolatto

Nic Pizzolatto

La profundidad del mar amarillo, de Nic Pizzolatto

La reciente aceleración de la tercera temporada de True Detective me ha recordado lo mucho que me gustó Galveston. Pero antes de que Nic Pizzolatto triunfara con su serie, y antes de que lo hiciera con la novela, había publicado una serie de relatos. Salamandra Black los recogió hace poco en La profundidad del mar Amarillo, título de una de estas historias. En su momento, el autor consiguió un gran reconocimiento como promesa literaria. El talento se confirmó años después. Y terminó rompiendo en estrella como autor de género negro. Pero estos cuentos son de años antes. Hay protagonistas que podrían aparecer en cualquier texto noir, pero las historias giran en torno a la soledad y la inseguridad.

Por muy bueno que sea un autor, en una recopilación de relatos la calidad es difícil que sea uniforme. Lo pude ver, por ejemplo, con Coronado, de Dennis Lehane. O lo vemos habitualmente en Black Mirror. En este caso, La profundidad del mar amarillo recoge hasta once textos, y personalmente me han gustado casi todos. Apenas me han aburrido un par, aunque uno de ellos tiene una frase que resume muy bien el espíritu de todas las historias: “si vives en las praderas y no ocupas los días con algo, el tiempo y el sol acaban volviéndote majara”.

Balance más que recomendable y destacable de relatos de Nic Pizzolatto años antes de brillar con True Detective y Galveston

Sin excepción, todas los cuentos están protagonizados por alguien solitario, a veces inseguro, pero siempre con problemas para abrirse con los demás. Los personajes de Nic Pizzolatto son bastante reservados, de desgracias cotidianas y carácter pesaroso. El autor de Luisiana ha desarrollado a lo largo de los años una gran capacidad para escribir sobre perdedores, sobre olvidados. Estos perfiles ofrecen grandes relatos como estos:

1987, en las carreras. Se mueve en los entornos del género negro, aunque no llega a serlo. Pero es sobre todo la historia de un padre intentando impresionar a su hijo durante su fin de semana de custodia, resultando una experiencia incómoda y bochornosa para ambos. Problemas mundanales y una narración extraordinaria.

Dos orillas. Paisajes de Luisiana, como los que veremos en Galveston. Una muerte acerca a dos personas, pero las formas de afrontarla afloran sus problemas para comunicarse. Personajes devastados en un lugar desolado. Entre los mejores del libro, un relato cautivador.

La profundidad del mar amarillo. El que mejor emparenta con la tradición de historia de perdedores. Dos hombres viajan en furgoneta en busca de una mujer. Ella simboliza sus mejores días: cuando el hombre mayor aún tenía a su hija en casa y cuando el joven podía soñar despierto viéndole en clase. Es una mezcla entre plan disparatado y viaje desesperado.

El gremio de ladrones, mujeres extraviadas y Sunrise Palms. Este también representa lo mejor del género al menos en los personajes. Dos quinquis unidos por poco ambiciosos negocios al margen de la ley. CB es un ex soldado que trabaja como comprador de empeños, y Hoyt simplemente roba porque le da subidón. Tienen poco más que uno al otro.

En busca y captura. Nuevamente en tierras de Luisiana. En el pequeño pueblo de LaTourse, cuando se pregunta por los Prater pueden pasar tres cosas: no les conocen, ponen mala cara y la menean, o arrugaban la nariz como si olieran algo rancio. Pizzolatto escribe aquí sobre una familia disfuncional, con miembros tocados todos un poco del ala. Este es probablemente el relato que mejor sabe, viene después del más largo y más aburrido: Nepal.

Tumbas de luz. Para cerrar, un relato que van a la esencia de los temas principales: incomunicación, inseguridad y soledad. Nic Pizzolatto juega aquí con varios perfiles aquejados de estos problemas en mayor o menor medida, pero tirando por lo alto. No necesita tirar de género negro para explorar miserias personales, el autor da una muestra de lo fácil que le resulta exprimir las desgracias cotidianas.

Estos seis habrían sido la selección perfecta. Otros como La plantilla, La vigilia de Amy o el Pájaro fantasma son buenos acompañantes para abrir apetito y ensalzar a los reyes del baile. Pero hay dos que me sobran totalmente: Nepal, el más largo y el más aburrido, y Tierra acosada, no tan largo pero sí bastante flojo. En cualquier caso, el balance es más que recomendable y loable. No sé si Nic Pizzolatto tendrá tiempo de volver a escribir literatura, pero sería algo que me alegraría.

Ficha técnica

Nic Pizzolatto Título: La profundidad del mar Amarillo
Autor: Nic Pizzolatto
Traductor: Maia Figueroa y Magdalena Palmer (En busca y captura)
Editorial: Salamandra Black
Año: 2015
Páginas: 296

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