the snowman

Debo de ser una de las escasas personas que ha disfrutado con The Snowman. El primer caso en cines del comisario Harry Hole no ha sido precisamente un éxito deslumbrante, pero tampoco me ha parecido un desastre. Entré en la sala con sensaciones encontradas: por un lado, mis altas expectativas tras leer las novelas; por otro, el bajón de las críticas. Se queda en un thriller muy interesante. Yo al menos no pensé en otra cosa durante las dos horas a oscuras iluminado por la blanca nieve noruega.¡Dame más!

Suburra

La Suburra era el Bronx de la Antigua Roma. Era un área ruidosa y sucia en la que se ubicaban muchos comercios y fábricas, cobijaba en sus calles a un buen puñado de criminales, prostitutas y pobres. Sobre su tierra, hoy se levanta el barrio Monti, pero para alguno “este lugar no ha cambiado en 2000 años. Patricios y plebeyos, políticos y criminales, prostitutas y curas… Roma”. Esa mezcla de actores sociales reúne el concepto de lo que hoy significa la palabra Suburra: inmoralidad y criminalidad.

Suburra también es uno de los libros del magistrado Giancarlo de Cataldo publicado en 2013. Su libro más famoso es Romanzo criminale (2002), una novela que ficcionaba la historia de la banda de la Magliana. Michele Placido la llevó al cine en 2005, y tres años después apareció como excelente serie televisiva con Stefano Sollima. Estos tres nombres se volvieron reunir para esta nueva producción. En este caso, Sollima se encargó de la adaptación cinematográfica, y Michele Placido se puso al frente de la versión por capítulos encargada por Netflix. Detrás del desarrollo también está Cattleya, productora responsable de la también soberbia Gomorra, que Sollima adaptó del libro de Roberto Saviano. No es de extrañar que tras tanta insistencia en los mismos nombres en este mismo género, en esta serie haya ecos de las anteriores.¡Dame más!

el muñeco de nieve

El libro estrella de Jo Nesbo. El caso más famoso del comisario Harry Hole. El muñeco de nieve. Una sombra que ataca cuando más solo está Harry. Cuando más aislado está de sus queridos. Solo sin Rakel, sin Ellen ni Halvorsen, y sin Bjarne Møller. Una maldición que llega por carta, avisando que pronto llegarán las primeras nieves. Y entonces volverá a aparecer: el muñeco de nieve. Y cuando la nieve haya desaparecido, otra vez se habrá llevado consigo a alguien. Como testigo mudo de la pérdida quedará una figura humana de cristales blancos.

El comisario de Jo Nesbo no recibe la carta por casualidad, uno entre tantos que investigan homicidios en el país nórdico. La razón es que Harry Hole es el único policía de Noruega que ha atrapado a un asesino en serie. Y aunque aquello sucedió en Australia, le confirió una gran fama mediática en tierras escandinavas. Los medios siguen llamándole para pedir su opinión. Harry cree que el muñeco de nieve le ha elegido como un desafío. Y algunos compañeros policías, como Magnus Skarre, creen que tiene un “interés enfermizo” en los asesinos en serie y que trata de aumentar la fama gritando que viene el lobo cada vez que puedePero el mismo Magnus recopila los datos que permiten a Hole concluir que en Oslo “hay demasiados desaparecidas”. Y la mayoría son casadas y madres.¡Dame más!

Eidolon James Bond

La reincorporación del agente 007 a las viñetas fue un soplo de aire fresco para el personaje. A lo largo de veinticuatro entregas, Warren Ellis ha conseguido una actualización impecable del mito y su entorno. Las doce primeras destacaron sobre todo por la presentación del universo por construir, porque la misión no era tan espectacular. Sin embargo, en este segundo arco llamado Eidolon, Warren Ellis ha escrito una historia en la mejor tradición del género. Con suspense, tensión entre aliados y una trama bastante actual para James Bond.

El volumen comienza con la habitual escena precréditos, pero sin Bond, algo con apenas dos precedentes en el cine. Y si no aparece James, tendrán que hacerlo los villanos. Es un prólogo que augura una gran historia de suspense. En él vemos a un hombre con media cara desfigurada reprendiendo a un hombre maniatado a una silla. El villano apunta con una pistola a su contable porque sus errores financieros le han expuesto. Tras unas palabras sobre la conveniencia del secreto, el dos caras le mata y afirma que “nadie debe conocer Eidolon”.¡Dame más!

No llames a casa

La gente, a veces, demasiadas veces diría alguno, hace cosas extrañas. Lo dijo Carlos Zanón en una BCNegra citando a sus personajes de No llames a casa, su segunda novela negra. Igual que en Tarde, mal y nunca, Zanón vuelve a construir una excelente historia de personajes ambientada en los parámetros del género negro. Y en una capital del noir como es Barcelona. Pero en el escenario de las investigaciones policíacas de Andreu Martín o González Ledesma ahora imaginamos derrotas de perdedores. Es una etiqueta negra que permite echar un vistazo a la mezquindad en la vida cotidiana.

Zanón vuelve a incidir en la psicología de sus personajes, en qué les mueve. Aunque no son personajes con los que sea fácil o posible empatizar. Es una historia muy coral protagonizada por tres maleantes con un plan y dos víctimas con una promesa rota. En el primer grupo están Cristian, que es de los que olvidan mal (y esos se hacen daño); su hermana Raquel, que quiere lo que tienen las personas normales; y el novio de ella, Bruno, que es el cabecilla del grupo y sabe que los demás solo te quieren cuando tienes algo que necesitan. Y él tiene un espíritu empresario, cuya última idea es un negocio que les reporta nueve 9.000€ por cliente. La forma de conseguirlos es vigilar picaderos de adúlteros para chantajearlos con sacar a la luz sus escarceos.¡Dame más!

El observatorio - Michael Connelly

El The New York Times anunció a mediados de los dos mil la incorporación de una sección llamada The Funny Pages para el suplemento dominical. El editor explicó que trataba de “atraer lectores en formatos que no habíamos tratado aún” con contenidos de cultura popular. Entre ellos estaba la novela de género por entregas firmadas por autores de éxito. Entre ellos se cuentan Elmore Leonard, Patricia Cornwell y Michael Connelly, quien publicó a lo largo de dieciséis semanas su decimotercera historia del detective Harry Bosch. El observatorio finalmente fue recopilado y adaptado para ser publicado como libro.

Es el caso que menos tiempo emplea Bosch en resolver, apenas doce horas. Y esa velocidad es patente en la narración: rápida, priorizando más la acción que la construcción de personajes. Francamente no sabía del formato original de la historia antes de leerla pero esa naturaleza explica el resultado. También esos cliffhangers que cierran los capítulos con la intención de obligar al lector a volver el domingo siguiente. Me parecen elementos que no juegan a favor del goce lector, que es mayor cuando la historia se cuece lentamente y vemos el dolor de encarar la maldad.¡Dame más!

El redentor Jo Nesbo Harry Hole

El problema es… —Harry se frotó el mentón— que yo no trabajo en el gremio del perdón.

No, Harry Hole no trabaja en el gremio del perdón. El comisario Hole luce la placa del gremio de la justicia, aunque esta necesaria organización no siempre tiene claro el norte moral. En las novelas de Jo Nesbo, su ejemplaridad se ve sistemáticamente cuestionada. Las más agresivas forman la Trilogía de Oslo, con la descripción de una red corrupta nacida en el seno policial. Pero en El redentor, la putrefacción aparece de una forma más profunda y transversal. Es la novela más negra de la serie, es la más pesimista y la más desencantada. Y se leen frases como esta: “Son casualidades y matices que diferencian al héroe del delincuente, siempre ha sido así. La honestidad es la virtud del perezoso, del hombre sin sueños”.

Quizá para contrastar tanta oscuridad, El redentor sucede entre nieve y ambiente navideño. En esos días, las calles son un bullicio. Pero ni siquiera ahí encontramos felicidad, “las personas avanzaban con la vista clavada en el hielo, como si tuvieran remordimientos, como si a pesar de ser ciudadanos de la socialdemocracia más generosa del mundo, se sintiesen avergonzados. Porque mi chaval suele dejarse caer por allí“. Allí se mercadea droga. No muy lejos de la plaza Egertorget, donde el Ejército de Salvación organiza conciertos navideños. Y donde un voluntario es asesinado. En la escena solo queda la víctima. La única pista es el casquillo del disparo y entre el público no hay testigos. Tampoco hay móvil. Parece una ejecución perfecta hasta que el criminal lee en el periódico que la víctima no se llama como su objetivo. Y, por el negocio, no puede salir de Oslo hasta cumplir su misión.¡Dame más!

Sneaky Pete

“La clave es jugar con el hombre, no con las cartas” explicaban en Rounders. Hablaban de póker pero podría referirse del género negro. Sam Spade fardaba de que su mala reputación le atraía casos. Y Michael Corleone alertaba a Vincent de que no odiara a sus enemigos, porque nubla la razón. Es una constante. Lo vemos también cuando un asesino en serie intenta establecer una comunicación con su perseguidor. Pero esa sugestión es palpable sobre todo cuando unos cuantos buscavidas tratan de hacer negocios, como en Sneaky Pete.

Sneaky es una palabra que se puede traducir como travieso o gamberro. Así llamaba a Bryan Cranston su familia porque siempre andaba buscando atajos y dinero fácil. Cambió de vida cuando encontró su gran pasión, la interpretación. Al recibir en 2014 su cuarto Emmy a Mejor Actor, enhebró un discurso invitando a los sneaky petes del mundo a buscar su pasión. Al día siguiente, recibió una llamada de Sony para desarrollar una serie basada en sus palabras. Cranston se sentó a trabajar con David Shore, creador de House, quien asumió el cargo de showrunner y firmó el guion del piloto ofrecido a la CBS. Sin embargo, la network rechazó darle continuidad y Amazon se quedó con los derechos negociando una reorientación. Shore dejó el puesto pocos meses después, y el liderazgo pasó a manos de Graham Yost, creador de Justified. No hay mal que por bien no venga.¡Dame más!

Bosch serie

Harry Bosch es mi personaje favorito. Es un hombre que sufre por su vida, pero también un detective que no permite una sola línea torcida. En plena época de antihéroes y grises morales, el último coyote brilla por su integridad y su honradez. Y nada menos que en el Departamento de Policía de Los Ángeles, un cuerpo largamente señalado por irregularidades y corrupción. Esta mezcla de carácter y entorno le han convertido en un policía tan honesto como cínico: honestidad para las familias y víctimas, cinismo para los que tratan de injerir. Y esa personalidad es la que vemos cuando aparece en pantalla Titus Welliver.

El físico de Titus Welliver y el de Harry se parecen muy poco. Sin embargo, la mirada de Welliver sí proyecta la dura vida de Bosch. La biografía del detective comparte rasgos con la de James Ellroy, cuya madre también fue asesinada cuando él rondaba los 10 años y sin que el caso fuera resuelto. Tiempo más tarde, Michael Connelly señaló que “como Ellroy en sus novelas, Harry Bosch resuelve la muerte de su madre una y otra vez”. También su nombre hunde sus raíces en la Historia. Marjorie Lowe, prostituta y madre soltera, legó a su hijo un nombre y apellido que reflejaría su carácter, Hyeronimus Bosch. Las coincidencias entre el pintor y el detective serían investigadas por Terry McCaleb en Más oscuro que la noche. El Bosco fue descrito como “un alma atormentada, un genio atormentado”.¡Dame más!

la rata en llamas

Abrir un libro de este autor es abrir la puerta a una legión de espabilados que quizá no contribuyan mucho a la sociedad, pero conversan que da gusto. George V. Higgins conoció a muchos como ellos mientras trabajó como abogado, ayudante del fiscal o periodista. Son personas a quienes ha escuchado hablar y explicarse. Dan vida a historias que permitieron a Higgins ser considerado como el Balzac de los bajos fondos de Boston. A España nos han llegado tres de ellas, la última es La rata en llamas.

La rata en llamas tiene un mayor equilibrio de personajes de la calle y de las instituciones que otras obras de Higgins. Aunque también hay puntos de encuentro, y uno de ellos es Jerry Fein. Este abogado de poca monta trata de recuperar el edificio cuyos inquilinos que no pagan el alquiler. Y su idea es prenderle fuego. Como contratista cuenta con Leo Proctor, un sospechoso habitual de los bajos fondos y experto en mantenimiento. Pero para ello necesitan colaboración policial de los inspectores de Incendios. Sin embargo, al mismo tiempo, a un ayudante del fiscal se le ha ocurrido que es hora de perseguir los incendios en Boston. La trama se amplía incluyendo personajes como el senador cuyo distrito contiene la construcción o a una familia de inquilinos.¡Dame más!