La escena del crimen, de Ed Brubaker y Michael Lark

la escena del crimen

La escena del crimen, de Ed Brubaker y Michael Lark

Cuando empecé a buscar cómics de género negro, el nombre de Ed Brubaker fue uno de los más repetidos. Ya sea en obras de nueva creación o imaginando nuevas aventuras para superhéroes. Moviéndose entre la intriga y el espionaje, como pude ver en Sleeper. O recreando el género negro más clásico, como muestra en La escena del crimen. Este fue uno de sus primeros trabajos tras desembarcar en DC Comics, y contó con los dibujos de Michel Lark, entintados por Sean Phillips. Según Brubaker, “fue mi primer intento de escribir misterio, surgido de mi amor por los libros de Ross Macdonald del detective Lew Archer”.

La idea del autor era que La escena… fuese una serie, pero el editor se tomó su tiempo antes de pedir -tarde- otro caso. Y nos quedó únicamente este A little piece of goodnight, un centenar de páginas de noir repleto de homenajes. Empezando por el escenario. La escena del crimen está ambientada en San Francisco, California. La ciudad y el estado de los tres reyes de la novela negra norteamericana. En San Francisco trabajaba Sam Spade, el detective de Hammett. Y en California operaban tanto Marlowe, en Los Ángeles, como Lew Archer, en la ficticia Santa Teresa. Y también en la capital del estado se desarrollaba uno de los referentes más claros de la historia de Brubaker, Chinatown, dirigida por Polanski y escrita por Robert Towne. El cómic se inspira no solo en la tragedia familiar, también rinde tributo estéticamente a Jack Gittes a Jack Herriman.

la escena del crimen

Jack Herriman es el detective de Brubaker. Hijo de policía asesinado por error cuando él era un niño, sobrino de un mítico fotógrafo criminalista. Y detective privado de profesión. Está seguro de que la fama de su familia le reporta un pasado que no se ha ganado, y al mismo tiempo su estilo joven y desgarbado le permite pasar desapercibido. Vive en su oficina ubicada en el piso superior de La escena del crimen, la tienda de libros de su tío Knut, el fotógrafo, y su novia Molly. Se mudó allí para reconstruir su vida tras muchos años intentando deshacerla.

“Topé contra un muro y ni el alcohol ni las drogas podían llenar el agujero que me había hecho dentro”. Es posible deducir que Jack es un trasunto del propio Brubaker. En el libro Ed Brubaker: Conversations, el guionista explicaba que su padre y su tío trabajaban en Inteligencia mientras él era un ladrón y drogadicto. “Hice cosas de las que no estoy orgulloso y durante unos años viví en un mundo sucio de lumpen y adictos. Estar cerca de entrar a prisión me enderezó, creo. Me dí un susto de la hostia a los dieciocho años, pero uno nunca olvida estar en el calabozo con otros cincuenta tipos y peleando por los sandwiches. Por eso cuando escribo historias para que otros la dibujen, siempre escribo historias criminales”.

La escena del crimen es un gran homenaje de Brubaker al género negro más clásico

La escena del crimen arranca con una buena escena bajo la lluvia nocturna. Jack es citado por su tío (en realidad, el compañero de su padre, pero como suele pasar, son como de la familia) para contarle que le ha derivado un caso. Al día siguiente se presenta en su despacho Alexandra Jordan para explicarle que busca a su hermana. Nunca habían estado tanto tiempo separadas. Y a Jack le desconcierta a qué se debe tanta maniobra para un caso tan estándar. Pero en cuanto hace unas llamadas y ve la foto de la desaperecida, se decide. No le gustan “las cosas que la gente intenta ocultar sin conseguirlo”. En cuanto agita un poco el árbol, Herriman se enfrenta al mundo de las sectas new age y las drogas, pero sobre todo a personas heridas por secretos familiares.

Un poquito de buenas noches es una excelente recomendación noir. Brubaker y Lark no sucumben al efectismo de la acción en viñetas. Priorizan los diálogos, la investigación y el desarrollo de los personajes. El dibujo acompaña con una gran variedad de planos para apreciar la comunicación no verbal de los interlocutores. Aunque obviamente también hay una buena dosis de persecución, puños al aire y pistolas desenfundadas. Esta es una inmejorable puerta de entrada a la obra de un guionista tan reputado en el género negro.

Ficha técnica

portada la escena del crimenTítulo: La escena del crimen. Un poquito de buenas noches
Autor: Ed Brubaker y Michael Lark
Traducción: Ignacio Bentz
Editorial: Planeta Cómic
Páginas: 128
Año: 1999 (original), 2015 (versión española)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *