Harry Bosch #13: El observatorio

El observatorio - Michael Connelly

Harry Bosch #13: El observatorio

El The New York Times anunció a mediados de los dos mil la incorporación de una sección llamada The Funny Pages para el suplemento dominical. El editor explicó que trataba de “atraer lectores en formatos que no habíamos tratado aún” con contenidos de cultura popular. Entre ellos estaba la novela de género por entregas firmadas por autores de éxito. Entre ellos se cuentan Elmore Leonard, Patricia Cornwell y Michael Connelly, quien publicó a lo largo de dieciséis semanas su decimotercera historia del detective Harry Bosch. El observatorio finalmente fue recopilado y adaptado para ser publicado como libro.

Es el caso que menos tiempo emplea Bosch en resolver, apenas doce horas. Y esa velocidad es patente en la narración: rápida, priorizando más la acción que la construcción de personajes. Francamente no sabía del formato original de la historia antes de leerla pero esa naturaleza explica el resultado. También esos cliffhangers que cierran los capítulos con la intención de obligar al lector a volver el domingo siguiente. Me parecen elementos que no juegan a favor del goce lector, que es mayor cuando la historia se cuece lentamente y vemos el dolor de encarar la maldad.

Muy pocas novelas de Michael Connelly no me han dejado satisfecho. El observatorio es una de ellas. No solo por el escaso desarrollo de personajes, también por una cuestión tan personal como el interés por la trama. Bosch, ahora en Homicidios Especiales y junto a un nuevo compañero, es asignado a un cadáver aparecido en un mirador cerca de la presa de Mulholland. Su supervisor le explica que tiene pinta de hobby: caso de difícil resolución y fácil extensión en el tiempo. Esto a priori no pinta mal, pero enseguida aparece la agente Rachel Walling para enmarañar el caso en la burocracia del FBI y las prácticas de Seguridad Nacional. Y el fantasma detrás de la investigación está claro: terrorismo.

Connelly publicó El observatorio en las páginas del The New York Times durante dieciséis semanas

En esa lógica está lo mejor y lo peor. Lo mejor es la dinámica de Bosch con los agentes federales. Bosch resiste con todo para mantener su caso de homicidio y que el FBI no lo convierta en una pieza mínima de su lucha anti terrorista. Su nuevo compañero, Ignacio Ferras, muestra menos renuencia a colaborar con los federales y es más confiado. No da mucho tiempo a conocerle porque Bosch aprovecha la mínima ocasión para ir por libre. Con Rachel aún intenta recuperar el vínculo perdido en Echo Park, pero nada le une al resto. Lo peor es la relación del caso con el terrorismo. Es algo que tiene que ver con mis gustos, y ya me pasó en menor medida en Luz perdida, no me convence cuando la novela se va por esos caminos. La conversación se pierde en pistas más genéricas y menos personales.

El observatorio me ha recordado a la fórmula de una adaptación cinematográfica, en la que invariablemente se pierde gran parte del bagaje personal. Es una historia entretenida por ver a Bosch en plena acción, por su lucha por no perder su caso. Pero Connelly nos tiene acostumbrados a lo mejor en cada ocasión. Un habitual tendrá una pequeña dosis para seguir conociendo a Bosch, para un novel será mejor empezar por otro caso.

Ficha técnica

El observatorio Michael ConnellyTítulo: El observatorio
Autor: Michael Connelly
Traductor: Javier Guerrero
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 220
Año: 2006-2007 (original en The New York Times), 2008 (España)

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