Harry Bosch #8: Ciudad de huesos

Ciudad de huesos

Harry Bosch #8: Ciudad de huesos

Tenía muchas ganas de llegar a esta novela de Harry Bosch. Ciudad de huesos fue la novela elegida por Eric Overmyer y Michael Connelly como primer caso de la adaptación televisiva del detective. Francamente, me esperaba una historia más explosiva para enganchar espectadores. Sin embargo, Ciudad de huesos no es precisamente vertiginosa. La octava novela de Bosch es una de las que mejor muestra la psicología del personaje.

Ciudad de huesos pone a prueba la misión de Bosch

La tarde de Año nuevo coge a Bosch sentado en su coche. Y una de tantas llamadas rutinarias le lleva a casa de un señor cuyo perro encontró un hueso, y el dueño que fue médico lo identifica como humano. Cuando Harry encuentra los demás restos, deduce que fueron parte de un cuerpo infantil hace ya mucho tiempo. Con este último matiz empiezan los problemas. La teniente Billets le da vía libre para hacerse cargo, pero le recuerda complicaciones que entrañan casos así: son difícil de resolver: se alargan y agotan al personal.

“A ella se le escapaba una verdad que Bosch conocía desde mucho tiempo atrás: que el verdadero mal nunca puede extirparse del mundo. A lo sumo, uno podía chapotear en las oscuras aguas con dos cubos agujereados en las manos”

La investigación pone a prueba la convicción de Bosch sobre si cuentan todos o no cuenta nadie. Es una de las investigaciones más complicadas que ha tenido en los últimos años. No tanto por presiones como por asuntos tangenciales que le apartan de la presa. Las distracciones minan la concentración y el detective concluye poco a poco que no está cumpliendo con su misión. Esta sensación aumenta a medida que se conocen detalles de la biografía de la víctima. Los efectos son mayores aún en su compañero Jerry Edgar, padre de un niño.

“En cada crimen está la historia de una ciudad”

En estas circunstancias, a Harry Bosch parece que el mundo se le cae encima. La relación que intenta comenzar acaba antes de comenzar. El Departamento intenta aprovechar la inseguridad del caso para poner en marcha la habitual maquinaria de relaciones públicas y estadísticas. E incluso el subdirector Irvin Irving trata de hacer sentir culpable a Bosch insinuando sin la menor sutileza que es de esos a los que llaman “imán de mierda“. “Personalmente encuentro desagradable el término, pero el sentido es que parece que las cosas siempre les ocurren a esos agentes en particular. Cosas malas. Repetidamente. Siempre”.

Precisamente por estas circunstancias creo que Ciudad de huesos se disfruta más si se tiene background de la relación de Bosch con Irving y el Departamento. Su convivencia está basada en mucha beligerancia, pero también en una importante aunque fugaz complicidad. Las decisiones se entienden por el contexto pero ganan al abrigo del conocimiento. Tanto es así que el final del hombre esperando el taxi bajo la lluvia llevó a Michael Connelly a entrevistar a Harry Bosch.

Ficha técnica
ciudad de huesosTítulo: Ciudad de huesos
Autor: Michael Connelly
Traducción: Javier Guerrero
Editorial: Ediciones B
Páginas: 442
Año: 2002

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