Kenzie y Gennaro #4: Desapareció una noche

Desapareció una noche

Kenzie y Gennaro #4: Desapareció una noche

A veces me cuesta leer una novela tan aclamada que además ha sido adaptada al cine, porque no sé hasta qué punto he sido influido. Además, la firma Dennis Lehane me parece una gran garantía. Esto me rondaba la cabeza antes de abrir Desapareció una noche, o Gone baby gone en su versión original. Una vez acabada, solo sé que es la mejor historia que he leído de Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Adiós, pequeña, adiós es una novela oscura y dolorosa para las personas que aparecen en ella.Los detectives viven su mejor momento después de tantas turbulencias.

La agencia pasa por su etapa más rentable gracias a casos financieros y divorcios y ellos llevan un año juntos. Sin embargo, Dorchester sufre y acude a Patrick y Angela para encontrar a Amanda, una niña desaparecida hace tres días. Suena algo rutinario en la novela policíaca, pero es un impresionante thriller acerca de la pérdida, el dolor y la responsabilidad que arranca poniendo un nudo en la garganta con un puñado de datos sobre niños desaparecidos.

Portentosa novela de Kenzie y Gennaro

La  sobriedad de la narración y la consciencia del autor sobre este problema social dotan a Desapareció una noche de una profundidad y trascendencia a la altura de Mystic River o Cualquier otro día. Lehane recupera con fuerza su ambición sociológica para explicar el barrio y abrigar la investigación con pequeñas historias del vecindario.

La investigación del caso ya lleva tres días cuando Kenzie y Gennaro aceptan colaborar. Ya quedó atrás el período que marca estadísticamente que ya no se resolverá. También han visto la falta de pistas fiables y el espectáculo sensacionalista de los medios. Por tanto, no dirigen la operación, Patrick y Angela tendrán que trabajar junto al Departamento y cogerles el ritmo. A cambio, tienen la confianza absoluta de los tíos de la criatura, más activos y preocupados que una madre a la que parece que le cuesta entender la magnitud de la desaparición.

Desapareció una noche y cuatro años no deberían ir nunca seguido

Desapareció una noche presenta un complejo dilema que pesa sobre Kenzie y Gennaro. Y sobre el lector. Qué es mejor y quién puede o debe decidir. Es el caso que más pone a prueba a los dos protagonistas, desde las implicaciones de aceptar a las consecuencias de su resolución. Se nota la tensión en cada página. “Cuatro años y desaparecida no deberían ir nunca juntas”, pero lo están en el barrio que ven desde su oficina del campanario.

Gone, Baby, gone en el cine
Ben Affleck se estrenó como director hacia mediados de la década pasada con la adaptación de este libro, él mismo firmó el guion (en 1997 había ganado el Oscar a mejor guion original) y dirigió la obra. El resultado a mi juicio es más que notable. Es complicado ser del todo fiel a una novela tan compleja pero consigue llegar al mismo dilema. La gran mancha del guion es el desequilibrio entre los dos detectives. No veo una pareja de novios y detectives, veo un detective (muy acertado Cassey Afleck) y a su novia y ayudante Angela (creo que desaprovechada Michelle Monaghan).

Ficha técnica

Título: Desapareció una noche
Autor: Dennis Lehane
Editorial: RBA Serie Negra
Año: 1998
Páginas: 560

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