Corrupción policial, de Don Winslow

corrupción policial

Corrupción policial, de Don Winslow

Corrupción policial es una de mis mejores sorpresas literarias de este año. Lamento no haberme apuntado a Don Winslow antes, pero me felicito por haberle conocido con esta novela tan explosiva. A principios de año, Stephen King pidió que pensáramos en ella como El padrino pero con policías. Sin embargo, a mí me ha sugerido más un cóctel de Uno de los nuestrosThe Shield Serpico. Obras muy distintas pero unidas por un hermético sentimiento de grupo. Y un ambiente muy hostil a la delación. Policías y personas con una personalidad muy marcada. Aunque después de todo, como dice el fragmento de Adiós, muñeca que encabeza la novela, “los policías solo son personas”. “Empiezan así, según me han dicho”.

Decía Dennis Lehane que “la novela negra era el Shakespeare de la clase trabajadora. La diferencia es desde dónde caen los personajes. Un rey cae desde lo más alto. En el género negro el héroe se cae desde el bordillo”. Pero en esta novela negrísima, el ídolo también cae desde lo más alto, desde el trono. Dennis Malone es el Rey de Manhattan Norte. El último hombre que los neyorquinos esperarían ver confinado es este sargento. A través de un prólogo metralleta, Winslow te convence de que Malone es el preso más improbable de la ciudad y tampoco tú te crees que pueda estar entre rejas. Un líder natural de la unidad de élite más importante del Departamento de Policía de Nueva York, la Unidad especial de Manhattan Norte. La Unidad, a secas, The Force, como se titula la obra en inglés.

corrupcion policial
Parte del territorio del Rey de Manhattan.

La Unidad de Élite de Manhattan Norte, como el equipo de asalto de Vic Mackey, se encarga de mantener seguras las calles. Sin embargo, éstas no facilitan una política de blanco o negro. Las calles son una amplia paleta de grises. Y, como decía el Coronel Jessup, no podemos encajar la verdad. “Los ciudadanos no son conscientes de lo que hay que hacer para mantenerlos a salvo, y mejor así. Tal vez crean que quieren saberlo, tal vez digan que quieren saberlo, pero no”. El prólogo es una mirada al futuro: no es el punto de partida de la novela, es el destino de Malone. Nadie se tuerce de un día para otro. En la celda, Malone sabe cómo ha llegado hasta allí. Paso a paso. Corrupción policial, es un retrato muy amplio y a la vez muy detallista del proceso de corrupción.

Corrupción policial describe la jungla de asfalto que gobierna el Rey de Manhattan Dennis Malone

Todo este comportamiento genera una identidad de grupo muy hermética. La Unidad es una Estado dentro del NYPD. Con sus responsabilidades y privilegios. Con sus aliados y enemigos particulares, y sus propias cuentas pendientes. Pasado el prólogo, Corrupción Policial arranca con una redada que supondrá la pérdida de Billy O, miembro del séquito de Malone; la ejecución del narco Diego Pena; y la requisación privada de parte del alijo. Aquella noche solo fue una derrota para Malone, Phil Russo y Big Monty. A lo largo de la novela, Winslow explica qué suponía aquella noche para La Unidad. Y también lo que termina siendo. La consecuencia más inmediata es la paranoia. El Capitán Sykes emplaza a Malone a sustituir a Billy con Dave Levin. Un policía de fuera: sospechoso de trabajar para Asuntos Internos o a otro enemigo de La Unidad. Y eso dificulta vender la droga confiscada.

A partir de esta situación, Don Winslow describe una jungla de asfalto. Corrupción policial presenta a La Unidad casi como una rama del crimen organizado dentro del Departamento de Policía de Nueva York. Pero también como un síntoma de la corrupción que afecta a la administración en pleno, como la metástasis de un cáncer. La falta de rectitud en las posiciones más acomodadas se transforma en miseria para los ciudadanos más vulnerables, como los que viven en las viviendas sociales. Sin embargo, son solo los policías los que tienen que enfrentarse cada día a esta precariedad. Y son los espabilados de entre estos últimos -que con los años irán ascendiendo- los que aprovechan para sacarse un dinero fácil. Un dinero fácil que conlleva favores, y favores que llevan a otros favores. Lo que sea con tal de volver a casa al acabar la jornada y no morir en un tiroteo entre bandas.

Los finales conocen los comienzos, pero no a la inversa

Corrupción policial me ha parecido una historia monumental. Winslow mezcla a las maravillas la corrupción y el funcionamiento institucional, la geopolítica del mundo criminal y la sociología del Departamento de Policía, y los problemas y ambiciones personales. Va a ser muy muy complicado llevar todo esto a la gran pantalla, pero los derechos ya están vendidos a Ridley Scott y la FOX. James Mangold y David Mamet se encargarán respectivamente de dirigir y escribir la adaptación que se estrenara en 2019. Sus trabajos que más me gustan son de hace bastante tiempo, Copland (1997, dirección y guion precisamente sobre corruptelas en la policía neoyorquina) en el caso de Mangold, y Veredicto final (1982, guion) en el de Mamet. Aún así, tengo bastantes esperanzas. De todos modos, recomiendo no esperar tanto para conocer al Rey de Manhattan Dennis Malone.

Ficha técnica

corrupción policialTítulo: Corrupción policial
Autor: Don Winslow
Traductor: Efrén del Valle
Editorial: RBA Serie Negra
Páginas: 574
Año: 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *