the snowman

Debo de ser una de las escasas personas que ha disfrutado con The Snowman. El primer caso en cines del comisario Harry Hole no ha sido precisamente un éxito deslumbrante, pero tampoco me ha parecido un desastre. Entré en la sala con sensaciones encontradas: por un lado, mis altas expectativas tras leer las novelas; por otro, el bajón de las críticas. Se queda en un thriller muy interesante. Yo al menos no pensé en otra cosa durante las dos horas a oscuras iluminado por la blanca nieve noruega.¡Dame más!

baby driver

El cine de atracos tiene un legado tan grande que es difícil dejar una huella memorable. Hay que contar muy bien lo contado ya muchas veces o encontrar un nuevo punto de vista. El director y guionista Edgar Wright mezcla un poco estas alternativas con Baby Driver. No es del todo nueva, porque ya vimos esta fórmula en Transporter o Drive, salvando las muchas distancias. El protagonista de esta película no es ni un héroe de acción ni un cowboy urbano. Baby es un adolescente bastante reservado que brilla especialmente cuando se pone sus auriculares en los oídos y las manos al volante. Pero además es el protagonista de una película explosiva y romántica.¡Dame más!

El guardián invisible

El gusto por el thriller en las productoras españolas no podía obviar las ventas de la Trilogía del Baztán, escrita por Dolores Redondo. Y aunque sus páginas nunca me llamaron la atención, las lluviosas imágenes del tráiler sí me despertaron la curiosidad. Y tanto esa atmósfera agobiante como su buen ritmo son de lo mejor de El guardián invisible, además de la construcción de su protagonista.

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el hombre de las mil caras

Alberto Rodríguez ha construido en seis años una magnífica trilogía sobre las cloacas de la España nacida de la Transición. Grupo 7 (2012) enseñó la lucha antidroga para limpiar Sevilla de yonkis antes de la Expo. Junto a las marismas del Guadalquivir se revisó la supervivencia del franquismo institucional en La isla mínima (2014). Y cerrando ciclo, un guion cercano al género de espías con la fuga y entrega de Roldán. Esto es El hombre de las mil caras (2016).¡Dame más!

Cien años de perdón, Daniel Calparsoro

El  cine español nos ha acostumbrado en los últimos años a estrenar muy buenos thrillers. El criminal en concreto es un género que sirve para desnudar las miserias del país. Uno de los últimos es Cien años de perdón, una película dirigida por Daniel Calparsoro y escrita por Jorge Guerricaechevarría. Ambos recuperan el cine de atracos actualizándolo con toques de corrupción política.

La película tiene un guion vertiginoso que se ve reforzado por el ajustado metraje de hora y media. Los personajes (atracadores, rehenes, negociadores, miembros de esferas oscuras del gobierno) son puestos al límite y se descubren fricciones enterradas. En un banco de Valencia entran unos atracadores con la intención de un golpe rápido, pero cuando tratan de salir falla el plan de fuga y entra en juego una caja de seguridad clave para una trama de corrupción.

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Spectre

Spectre me ha dejado más satisfecho de lo que esperaba tras leer algunas críticas. Pero también me ha gustado menos de lo que me esperaba cuando se conoció el título y el actor del villano más mítico de la saga. Es una película de notable, se deja ver y entretiene, muestra lo que esperas de una película de Bond cualquiera. El problema es la ambición mostrada en esta etapa por hacer algo más, algo que no ofrece aquí.

Sam Mendes continúa con su afán de machacar a Bond. Después de llevarlo a su casa de infancia en Skyfall, ahora suelta al sicario por el mundo (México, Roma, Austria, Londres y Tánger). Es una película bastante policíaca, con 007 saltando fronteras para seguir las pistas. La pista final es Blofeld, el personaje de Christoph Waltz. La pretensión es presentarle como el monstruo final de la continuidad arrancada en Casino Royale, pero ante un Bond tan oscuro queda algo ridículo. Está bastante lejos de Le Chiffre o Silva.
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