series policiacas 2018

El número de estrenos seriéfilos por año se ha doblado prácticamente a lo largo de esta década. Según el informe anual que publica FX, 2011 cerró con 266 producciones estrenadas y 2017 elevó la cifra a 487. Es un poco menos que el doble, pero aún quedan tres años para cerrar el período. En cualquier caso, es un bosque superpoblado que no deja ver los árboles con claridad. Cuesta elegir entre tanga oferta: algunas tienen una promoción brutal y otras nos las encontramos casi por casualidad. Así que para este año voy a recomendar aquí un puñado de series de género negro y alrededores a tener en cuenta para el 2018 recién inaugurado.

La palabra alrededores quiere decir que no son necesariamente policíacas. Decía el otro día el escritor Marcelo Luján que hoy en día lo negro no tiene que ver tanto con lo detectivesco como con el mal, que es una dimensión más potente. En esta lista, quizá algunas estén protagonizadas por policías. Otras no. Lo que me despierta el interés es que se ambienten en los margenes de la sociedad y la legalidad.Sigue leyendo

manhunt: unabomber

Sigue el rastro del dinero. Es una frase histórica y cuando la oímos pensamos directamente en Garganta Profunda en Todos los hombres del presidente. O en The Wire. Si alguien la menciona, muy probablemente ha visto bien la película, bien la serie, o bien las dos cosas. Y sin recurrir a la cultura popular, también podemos imaginar de dónde es alguien por las palabras que utiliza. Es decir, el vocabulario normalmente delata a las personas. En el campo de la investigación, esta corriente se conoce como lingüística forense. Esta forma de trabajar es el centro de Manhunt: Unabomber, la historia de cómo un ex agente de patrulla logró cazar a uno de los terroristas más buscados por el FBI.

La caza del Unabomber fue una de las más longevas y caras de la historia del Buró Federal, según Newsweek. Arrancó en los años setenta y finalizó en los noventa. El objetivo era el terrorista que explotó dieciséis bombas a lo largo de dieciocho años, entre 1978 y 1995. Entre sus dianas se encontraban universidades y aerolíneas, lo que provocó que el FBI le bautizara con el acrónimo Unabomber: University and Airline Bomber. Un primer perfil del histórico John E. Douglas (Holden Ford en Mindhunter) describía al sujeto desconocido como un hombre con una inteligencia superior a la media. Sin embargo, ese bosquejo fue sustituido por uno que definía al terrorista como un trabajador de cuello azul, un mecánico. Estas últimas indicaciones provocaron palos de ciego hasta que un nuevo analista consiguió hacer tabla rasa y empezar de cero.Sigue leyendo

Babylon Berlin

El músculo institucional y económico alemán es indudable, hablemos de hoy o de hace cien años. Sin embargo, su protagonismo histórico apenas se ha dejado notar en la seriefilia. Los ojos se nos van sistemáticamente hacia los países anglófonos. Personalmente solo había visto Deutchsland 83, thriller de tono bélico sobre el espionaje entre las dos repúblicas germanas. La segunda en pasar por delante de mí es esta Babylon Berlin, que rastrea en la compleja Alemania de entreguerras. Una serie que mezcla el noir con el retrato social de la época y la radiografía política del momento, con la República de Weimar tambaleándose. Pero sobre todo es una serie muy cautivadora y enigmática.

Babylon Berlin se va haciendo más compleja a medida que avanza. El punto de partida es algo bastante sencillo, el policía de Colonia Gereon Rath (Volker Bruch) llega a Berlin para encontrar a los responsables de unas fotografías sexuales con las que chantajean a un político. Cuando llega a la capital, a Rath, un hombre honrado pese a sus dramas personales, le emparejan con Bruno Wolter (Peter Kurth), zorro viejo de las calles berlinesas. Sin embargo, el colonés trata de ir por libre cada vez que puede y encuentra sus propios apoyos. La más brillante resulta ser Charlotte Ritter (Liv Lisa Fries). Esta joven trabaja en un club nocturno pero aspira a un trabajo legítimo como, por ejemplo, ser policía.Sigue leyendo

mindhunter

Mindhunter es una precuela conceptual del género policíaco. Tarde o temprano, los detectives de homicidios terminan recurriendo alguna vez al FBI. No es una situación cómoda, porque los investigadores municipales siempre creen que los federales les quieren quitar su caso y éstos no hacen muchos esfuerzos por desmentirlo. Pero en un momento dado se les romperá la linterna y tendrán que pedir luz para salir del callejón oscuro. Y entonces, un agente del FBI revisa las anotaciones del detective, cruza datos y proporciona unas indicaciones. Y finalmente el asesino (quizá múltiple) cae en manos de la ley. ¿Por qué tan fácil? A mediados de los años setenta, en el Buró de Investigación Federal germinó un cambio en la forma de afrontar la investigación criminológica. Un par de agentes se preguntaron ¿Cómo nos adelantamos a la mentalidad de un loco si no sabemos cómo piensa?

La última serie de David Fincher para Netflix se inspira en esta aventura emprendida por Robert Ressler y John E. Douglas. Son dos figuras bastante más familiares en el imaginario popular que lo que sugieren sus nombres. El primero acuñó el término “asesino en serie” y al segundo le hemos visto retratado como Jack Crawford en la saga de Hannibal Lecter. En Mindhunter, Ressler está encarnado por Holt McCallany en el personaje Bill Tench, y Douglas por Jonathan Groff en Holden Ford. Sus diferentes edades y personalidades dan la sensación de buddy movie, pero Mindhunter no es Arma Letal. Mindhunter es una serie de personas que hablan en habitaciones. Y tratan de mantener esas conversaciones con criminales para saber qué se les pasa por la cabeza.Sigue leyendo

The deuce

Cada vez que suena el chisporroteo previo a la aparición del logo de la HBO, pienso en David Simon. A lo largo de los años, este periodista de profesión ha gestionado mejor que nadie mi concepto de la cadena con mejor prestigio de la industria. Se gestó con The Wire. Luego, retrocedí a The Corner. Avancé hasta Treme. Seguí con Show me a hero. Y ahora ha tocado gozar The Deuce. En esta última historia firma la autoría con George Pelecanos, brillante escritor de novela negra que ya ha participado en otras obras de Simon. Y aunque ambos son de Washington DC, estrenan liderazgo compartido relatando el origen de la industria pornográfica en el Nueva York de los setenta. Una putrefacta muestra de lo que es el género negro más sucio.

Eso es lo que significaba la calle 42 de Manhattan. Hoy es un lugar lleno de teatros y puntos de interés turísticos en los que hacerse fotos. Pero a mediados del siglo XX era llamado The Deuce, el demonio, era el barrio a evitar para la buena gente, el barrio frecuentado por lo peor de la ciudad. Prostitución, drogas y atracadores. Simon y Pelecanos escriben sobre un puñado de perdedores que viven en este sumidero municipal. Buscavidas, prostitutas, chulos, gánsters, jugadores morosos, sindicalistas confundidos y policías que tampoco renuncian a un bocado de más. Es como ver los ambientes de Serpico, Malas Calles y Pánico en Needle Park a la vez. Pero sin taxista redentor.Sigue leyendo

Suburra

La Suburra era el Bronx de la Antigua Roma. Era un área ruidosa y sucia en la que se ubicaban muchos comercios y fábricas, cobijaba en sus calles a un buen puñado de criminales, prostitutas y pobres. Sobre su tierra, hoy se levanta el barrio Monti, pero para alguno “este lugar no ha cambiado en 2000 años. Patricios y plebeyos, políticos y criminales, prostitutas y curas… Roma”. Esa mezcla de actores sociales reúne el concepto de lo que hoy significa la palabra Suburra: inmoralidad y criminalidad.

Suburra también es uno de los libros del magistrado Giancarlo de Cataldo publicado en 2013. Su libro más famoso es Romanzo criminale (2002), una novela que ficcionaba la historia de la banda de la Magliana. Michele Placido la llevó al cine en 2005, y tres años después apareció como excelente serie televisiva con Stefano Sollima. Estos tres nombres se volvieron reunir para esta nueva producción. En este caso, Sollima se encargó de la adaptación cinematográfica, y Michele Placido se puso al frente de la versión por capítulos encargada por Netflix. Detrás del desarrollo también está Cattleya, productora responsable de la también soberbia Gomorra, que Sollima adaptó del libro de Roberto Saviano. No es de extrañar que tras tanta insistencia en los mismos nombres en este mismo género, en esta serie haya ecos de las anteriores.Sigue leyendo

Sneaky Pete

“La clave es jugar con el hombre, no con las cartas” explicaban en Rounders. Hablaban de póker pero podría referirse del género negro. Sam Spade fardaba de que su mala reputación le atraía casos. Y Michael Corleone alertaba a Vincent de que no odiara a sus enemigos, porque nubla la razón. Es una constante. Lo vemos también cuando un asesino en serie intenta establecer una comunicación con su perseguidor. Pero esa sugestión es palpable sobre todo cuando unos cuantos buscavidas tratan de hacer negocios, como en Sneaky Pete.

Sneaky es una palabra que se puede traducir como travieso o gamberro. Así llamaba a Bryan Cranston su familia porque siempre andaba buscando atajos y dinero fácil. Cambió de vida cuando encontró su gran pasión, la interpretación. Al recibir en 2014 su cuarto Emmy a Mejor Actor, enhebró un discurso invitando a los sneaky petes del mundo a buscar su pasión. Al día siguiente, recibió una llamada de Sony para desarrollar una serie basada en sus palabras. Cranston se sentó a trabajar con David Shore, creador de House, quien asumió el cargo de showrunner y firmó el guion del piloto ofrecido a la CBS. Sin embargo, la network rechazó darle continuidad y Amazon se quedó con los derechos negociando una reorientación. Shore dejó el puesto pocos meses después, y el liderazgo pasó a manos de Graham Yost, creador de Justified. No hay mal que por bien no venga.Sigue leyendo

Bosch serie

Harry Bosch es mi personaje favorito. Es un hombre que sufre por su vida, pero también un detective que no permite una sola línea torcida. En plena época de antihéroes y grises morales, el último coyote brilla por su integridad y su honradez. Y nada menos que en el Departamento de Policía de Los Ángeles, un cuerpo largamente señalado por irregularidades y corrupción. Esta mezcla de carácter y entorno le han convertido en un policía tan honesto como cínico: honestidad para las familias y víctimas, cinismo para los que tratan de injerir. Y esa personalidad es la que vemos cuando aparece en pantalla Titus Welliver.

El físico de Titus Welliver y el de Harry se parecen muy poco. Sin embargo, la mirada de Welliver sí proyecta la dura vida de Bosch. La biografía del detective comparte rasgos con la de James Ellroy, cuya madre también fue asesinada cuando él rondaba los 10 años y sin que el caso fuera resuelto. Tiempo más tarde, Michael Connelly señaló que “como Ellroy en sus novelas, Harry Bosch resuelve la muerte de su madre una y otra vez”. También su nombre hunde sus raíces en la Historia. Marjorie Lowe, prostituta y madre soltera, legó a su hijo un nombre y apellido que reflejaría su carácter, Hyeronimus Bosch. Las coincidencias entre el pintor y el detective serían investigadas por Terry McCaleb en Más oscuro que la noche. El Bosco fue descrito como “un alma atormentada, un genio atormentado”.Sigue leyendo

Fargo nikki swango

No creo que haya muchas series con más capacidad para remontar suspicacias que Fargo. Antes del estreno, Noah Hawley tuvo que trabajar en su historia entre murmullos de dudas. Si por regla general hay desconfianza hacia los remakes, más los iba a haber cuando se trata de adaptar una película tan genial de los hermanos Coen. Y estrenada hacía menos de veinte años. Pero no solo las superó, lo admirable es que las cambió por atronadoras ovaciones y merecidos premios. Después de tres temporadas, no sabemos si habrá más y nos deja un gran vacío.

La estructura de Fargo permite una tabla rasa cada año. Hay un universo único y lazos sutiles entre temporadas, pero los saltos temporales permiten esa especie de reseteo. Aunque también están unidas por una serie de personajes ya emblemáticos de Fargo, como la policía honrada, el tipo sádico y cínico o el tipo normal. Y en todas sus tramas, Hawley ha reunido en asociaciones imposibles a gente de los dos lados de la ley. Y se ha recreado en cómo los inocentes afrontan sus preocupaciones criminales. En este punto, Fargo recuerda a novelas de suspense como El gran reloj. Aunque en la serie de FX todo está envuelto en una atmósfera exagerada de humor negro.Sigue leyendo

Snowfall serie

El verano ha llegado con una nueva serie criminal. Se de trata de la serie de estreno Snowfall que habla sobre el aterrizaje del crack en Los Ángeles a mediados de los ochenta. La historia trata de ser coral y se apoya en tres personajes centrales. El más importante es Franklin Saint, un joven negro que sueña ser empresario y encuentra una posibilidad en la droga. Los otros dos son el Oso, un luchador mexicano en la órbita de los carteles mexicanos, y Teddy McDonald, un agente de la CIA que se enrola en una operación de narcotráfico para financiar a las Contras de Nicaragua.Sigue leyendo