A quemarropa, la venganza de Parker

A quemarropa, de Richard Stark

A quemarropa, la venganza de Parker

El País y SerieNegra lanzaron en verano una promoción de clásicos de novela negra a precio reducidos, 1,95€, una mina para acercarse al género. Uno de ellos es A quemarropa, primera novela del atracador profesional Parker, firmada por Richard Stark. Este nombre el seudónimo de Donald E. Westlake, ganador de tres Premios Edgar, y nombrado Gran Maestro del Misterio por la Asociación de Escritores de Misterio. En esta novela presenta a un hombre violento y sin el menor atisbo de intentar caer simpático ni asustarse ante el poderío de una organización criminal.

La novela es muy corta, apenas 184 páginas, y la historia avanza a toda la velocidad. Un ritmo vertiginoso se apodera desde que vemos a Parker vagabundear por el Puente George Washington. Parker pretende vengarse de la traición de su mujer y su socio en un golpe de hace diez meses. Ahora ambos le dan por muerto y la policía le conoce por un nombre falso. En los planes más inmediatos, Parker tiene la idea de encontrar a su mujer y a Mal. Aunque no son los únicos a los que tendrá que vencer. A quemarropa es una novela criminal donde aparece una organización inspirada en la mafia de Chicago con rama en Nueva York.

A quemarropa es como Parker, directa y seca

La novela es un hard-boiled. Parker es antisocial, su determinación roza el límite, utiliza las menos palabras posibles y lo soluciona todo con violencia extrema. La trama no es excesivamente singular, pero el autor lo suple con una gran presencia de diálogos -ásperos, desesperanzados- que desarrollan la historia de forma interesante y dinámica. Narrada en tercera persona, tiene la virtud de profundizar en su psicología, a cambio perdemos perspectiva sobre los demás.

La obra se publicó en 1962 y solo cinco años después se estrenó una adaptación cinematográfica. El director John Boorman estrenó una versión donde había varias modificaciones. La acción se movía a Los Ángeles, Parker era Walker y, aunque respetaba la historia, buscó un final más redondo. El resultado es difícilmente mejorable. Un inspirado Lee Marvin se apodera de una película que aparte de la dura historia criminal se permite un par de planos magníficos estéticamente. Años más tarde, se adaptaría otra novela de Parker, aunque el resultado fue más efectista que intenso.

Ficha técnica

Título: A quemarropa
Autor: Richard Stark (Donald E. Westlake)
Año: 1962
Editorial: RBA Serie Negra
Páginas: 184

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