Nic Pizzolatto

La reciente aceleración de la tercera temporada de True Detective me ha recordado lo mucho que me gustó Galveston. Pero antes de que Nic Pizzolatto triunfara con su serie, y antes de que lo hiciera con la novela, había publicado una serie de relatos. Salamandra Black los recogió hace poco en La profundidad del mar Amarillo, título de una de estas historias. En su momento, el autor consiguió un gran reconocimiento como promesa literaria. El talento se confirmó años después. Y terminó rompiendo en estrella como autor de género negro. Pero estos cuentos son de años antes. Hay protagonistas que podrían aparecer en cualquier texto noir, pero las historias giran en torno a la soledad y la inseguridad.

Por muy bueno que sea un autor, en una recopilación de relatos la calidad es difícil que sea uniforme. Lo pude ver, por ejemplo, con Coronado, de Dennis Lehane. O lo vemos habitualmente en Black Mirror. En este caso, La profundidad del mar amarillo recoge hasta once textos, y personalmente me han gustado casi todos. Apenas me han aburrido un par, aunque uno de ellos tiene una frase que resume muy bien el espíritu de todas las historias: “si vives en las praderas y no ocupas los días con algo, el tiempo y el sol acaban volviéndote majara”.¡Dame más!

Velvet cómic

El género negro se mueve entre sombras. Entre ellas se difuminan las fronteras de lo correcto y lo incorrecto, “¡gris! ¡el mundo es gris, Jack!”. Y envuelto en sombras, cualquiera puede ser un aliado oculto o un enemigo íntimo. Hay un tipo de historias que no suele considerarse noir, las de espías, pero encajan sin problemas. Es el caso de Velvet, un cómic de Ed Brubaker y Steve Epting, quienes firmaron una de las etapas más aclamadas del Capitán América, con marcados ecos del mundo del espionaje. Aunque fueron siete años ininterrumpidos, los autores se quedaron con ganas. Tras unos meses de descanso se volvieron a reunir para dar vida a Velvet Templeton. Ella es la protagonista de este potente, cautivador y adictivo thriller de ambientación setentera.

Velvet crece a lo largo de quince grapas vibrantes. Brubaker entiende el juego de espías. La trama es compleja y se retuerce a cada descubrimiento, pero es sólida. El punto de partida es el asesinato en París de Jefferson Keller, un agente X-14 de la agencia británica Arc-7. Tanto él como otros protagonistas de este cómic tan coral son claros trasuntos de algunos personajes del universo James Bond. 007 sería X-14, M sería Manning… y Moneypenny estaría inspirada muy libremente en Velvet Templeton. Pero Brubaker les da su propia personalidad más turbia en un entorno más intrigante y tenso al estilo de Tinker Tailor Soldier Spy, Charada o Con la muerte en los talones. Tampoco se queda atrás Steve Epting con un dibujo espectacular en las escenas de acción e imaginativo en los diálogos. En estos círculos de claroscuros, los colores de Elizabeth Breitweiser también son absolutamente imprescindibles.¡Dame más!

series policiacas 2018

El número de estrenos seriéfilos por año se ha doblado prácticamente a lo largo de esta década. Según el informe anual que publica FX, 2011 cerró con 266 producciones estrenadas y 2017 elevó la cifra a 487. Es un poco menos que el doble, pero aún quedan tres años para cerrar el período. En cualquier caso, es un bosque superpoblado que no deja ver los árboles con claridad. Cuesta elegir entre tanga oferta: algunas tienen una promoción brutal y otras nos las encontramos casi por casualidad. Así que para este año voy a recomendar aquí un puñado de series de género negro y alrededores a tener en cuenta para el 2018 recién inaugurado.

La palabra alrededores quiere decir que no son necesariamente policíacas. Decía el otro día el escritor Marcelo Luján que hoy en día lo negro no tiene que ver tanto con lo detectivesco como con el mal, que es una dimensión más potente. En esta lista, quizá algunas estén protagonizadas por policías. Otras no. Lo que me despierta el interés es que se ambienten en los margenes de la sociedad y la legalidad.¡Dame más!

la oscuridad de los sueños

Michael Connelly ha creado una liga de la justicia que le permite buscar la verdad desde diferentes puntos de vista. Estos antihéroes llevan placa policial, imponen el poder del buró federal, litigan en los tribunales o firman crónicas. Cada linaje ha tenido a uno de los suyos protagonizando una novela, pero lo más habitual es que se dejen ver en las historias de los demás. Sorprendentemente, uno de los menos recurrentes en este universo literario es el periodista Jack McEvoy. Fue el primero en interrumpir la serie principal protagonizada por Harry Bosch. Comparte profesión con Connelly: el periodismo. Tenía todos los números para ser una voz del autor en las novelas. Pero debutó en El poeta como cabeza de cartel, fue secundario dos veces y no ha vuelto a aparecer desde que repitió como protagonista en La oscuridad de los sueños.

¡Dame más!