novela negra

Este año que ya acaba ha sido el más importante para Cultura Noir. Para empezar, en este 2017 he mudado el blog a un dominio propio. Y también he tenido una regularidad publicando que hasta ahora no se había dado durante todo el año. Ha ayudado mucho a esta última cuestión haber ampliado las críticas no solo a la novela negra, en Cultura Noir también puedes informarte ahora sobre el género negro y alrededores encarnado en series, películas y cómic.

Coincidiendo con la inauguración del dominio propio, también abrí dos páginas en redes sociales que han ayudado a que seáis más los que os pasáis por aquí. [A fecha de 25 de diciembre] En Twitter sois 276, y en Facebook 53; en Google Plus podéis encontrar Cultura Noir en una colección de mi cuenta personal, que siempre he dedicado a este espacio y es seguida por 60 usuarios. Os invito a uniros para enteraros de todas las publicaciones de Cultura Noir.

Este año también ha sido rico en conocer a nuevos autores como, por ejemplo, Don Winslow, Claudio Cerdán y Tom King. Pero también ha sido un año con muchas series y películas. Estoy bastante contento con el balance del año. Y os voy a hacer una selección con lo publicado en España en 2017 por si aún no les habéis escrito a los Reyes Magos. Solo tenéis que pinchar en cada portada para leer la reseña completa.¡Dame más!

No soporto el género de la novela enigma. No me gusta que se convierta un asesinato en una especie de juego para un investigador redicho. Sus crímenes suelen recordar siempre unos a otros ya desde la sinopsis. Me refiero a esa mezcla de ambiente aristócrata y amplio abanico de personajes que se convierten en sospechosos porque estaban todos tan cerca del muerto como lejos del mundo. Me pasó recientemente cuando vi Asesinato en el Orient Express, o habitualmente con Sherlock. La primera me aburrió de principio a fin. La segunda me gusta por la dinámica entre personajes. Y todo eso que no me gusta está en la presentación de Pecado, de Benjamin Black, pero por suerte no tengo la costumbre de abandonar libros empezados.

Benjamin Black es el seudónimo que utiliza John Banville para sus novelas negras, la mayoría protagonizadas por el forense Quirke. También publicó hace unos años una actualización de Philip Marlowe. Pero mi primer acercamiento a su narrativa ha sido con este Pecado, que abre una nueva serie protagonizada por St. John Strafford, inspector de la policía irlandesa. Este joven es enviado en pleno invierno al condado de Wexford para investigar la muerte del sacerdote Lawless en una reputada mansión local. Desde el primer momento le dejan claro al inspector que debe tener en cuenta las implicaciones del caso. Es un cura católico muerto en un pequeño pueblo irlandés en 1957. No es una vida perdida cualquiera.¡Dame más!

manhunt: unabomber

Sigue el rastro del dinero. Es una frase histórica y cuando la oímos pensamos directamente en Garganta Profunda en Todos los hombres del presidente. O en The Wire. Si alguien la menciona, muy probablemente ha visto bien la película, bien la serie, o bien las dos cosas. Y sin recurrir a la cultura popular, también podemos imaginar de dónde es alguien por las palabras que utiliza. Es decir, el vocabulario normalmente delata a las personas. En el campo de la investigación, esta corriente se conoce como lingüística forense. Esta forma de trabajar es el centro de Manhunt: Unabomber, la historia de cómo un ex agente de patrulla logró cazar a uno de los terroristas más buscados por el FBI.

La caza del Unabomber fue una de las más longevas y caras de la historia del Buró Federal, según Newsweek. Arrancó en los años setenta y finalizó en los noventa. El objetivo era el terrorista que explotó dieciséis bombas a lo largo de dieciocho años, entre 1978 y 1995. Entre sus dianas se encontraban universidades y aerolíneas, lo que provocó que el FBI le bautizara con el acrónimo Unabomber: University and Airline Bomber. Un primer perfil del histórico John E. Douglas (Holden Ford en Mindhunter) describía al sujeto desconocido como un hombre con una inteligencia superior a la media. Sin embargo, ese bosquejo fue sustituido por uno que definía al terrorista como un trabajador de cuello azul, un mecánico. Estas últimas indicaciones provocaron palos de ciego hasta que un nuevo analista consiguió hacer tabla rasa y empezar de cero.¡Dame más!

Treme no es mi serie preferida de David Simon. Sin embargo, disfruté a lo largo de cuatro temporadas acercándome a la ciudad más poblada de Luisiana. Devastada por el huracán Katrina, la población de Nueva Orleans consideraba la cultura como un elemento capital a reconstruir. Una forma de vivir la vida marcada por la música y por el Mardi Gras del carnaval. A este universo llega Blacksad en el cuarto caso de la serie creada por Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Y el título habla por sí solo de la influencia de la música.¡Dame más!

Nueve dragones

A lo largo de su carrera, Harry Bosch ha conocido a tanta gente que era esperable que reconociera víctimas. La sensación no es siempre la misma. Cuando le pasó hace unos años, recurrió a la teoría de la noria: “todo termina por volver a su sitio”. Básicamente, insinuaba que se lo merecía por haber matado a alguien y no haber sido condenado. Ahora, en Nueve Dragones, es otro tipo de encuentro. Ni siquiera había tenido más de una conversación con él, pero le dolió ver en el suelo de su tienda al señor John Li. Él le regaló un paquete de cerillas que guardado desde hace más de una década. Harry se veía identificado en la frase de la cajita: “dichoso aquel que halla solaz en sí mismo”.

Cuando tropezó con ese lema, Bosch llevaba tiempo viéndose como un coyote solitario del Departamento de Policía de Los Ángeles. Ya había asumido que estaba solo para cumplir la misión. Este aislamiento le dejaba muy expuesto ante una crisis, y de hecho le afectó. Sin embargo, Harry Bosch encontró la luz perdida, un horizonte mejor entre tanta oscuridad: Maddie, su hija. La conoció cuando ya tenía cuatro años, pero cambió su vida. Él vivía en Los Ángeles y ella en Las Vegas primero y en Hong Kong después, y Harry se esforzó en crear y mantener un lazo familiar. Ahora, con Maddie convertida en una adolescente, Bosch recibe un video que muestra el secuestro de su hija a más de quince mil kilómetros.¡Dame más!

Babylon Berlin

El músculo institucional y económico alemán es indudable, hablemos de hoy o de hace cien años. Sin embargo, su protagonismo histórico apenas se ha dejado notar en la seriefilia. Los ojos se nos van sistemáticamente hacia los países anglófonos. Personalmente solo había visto Deutchsland 83, thriller de tono bélico sobre el espionaje entre las dos repúblicas germanas. La segunda en pasar por delante de mí es esta Babylon Berlin, que rastrea en la compleja Alemania de entreguerras. Una serie que mezcla el noir con el retrato social de la época y la radiografía política del momento, con la República de Weimar tambaleándose. Pero sobre todo es una serie muy cautivadora y enigmática.

Babylon Berlin se va haciendo más compleja a medida que avanza. El punto de partida es algo bastante sencillo, el policía de Colonia Gereon Rath (Volker Bruch) llega a Berlin para encontrar a los responsables de unas fotografías sexuales con las que chantajean a un político. Cuando llega a la capital, a Rath, un hombre honrado pese a sus dramas personales, le emparejan con Bruno Wolter (Peter Kurth), zorro viejo de las calles berlinesas. Sin embargo, el colonés trata de ir por libre cada vez que puede y encuentra sus propios apoyos. La más brillante resulta ser Charlotte Ritter (Liv Lisa Fries). Esta joven trabaja en un club nocturno pero aspira a un trabajo legítimo como, por ejemplo, ser policía.¡Dame más!

La editorial Dynamite está explotando con gusto sus derechos sobre el espía más famoso. En dos años ha estrenado hasta nueve cabeceras relacionadas con 007, ya sea con James Bond, Felix Leiter o Moneypenny. A España no ha llegado todo aún pero Panini está publicando paulatinamente este universo. Y después de las dos historias escritas por Warren Ellis, toca una misión encargada por Andy Diggle. El cambio de guionista supone dejar atrás la ciencia ficción para abrazar un tono más realista. Hammerhead es una compleja trama de suspense relacionada con la seguridad nacional y el negocio armamentístico.

Y vuelvo a repetir algo que ya he escrito en otras ocasiones. Recomiendo leer la escena precréditos escuchando el tema musical de fondo. Son nueve páginas del 007 más determinante y solitario. El prólogo de Hammerhead comienza con Bond aterrizando en paracaídas en la Torre de David de Caracas. En aquel rascacielos en ruinas busca a un hacker que está atacando el corazón informático de una importante empresa británica. Después de cargarse a varios matones y dar con el hacker, cuando más cerca está de concluir la misión con éxito, se va todo al traste. Y Bond vuelve a Londres con el único premio de un apodo para nombrar al cabecilla de la operación: Kraken.¡Dame más!