Treme no es mi serie preferida de David Simon. Sin embargo, disfruté a lo largo de cuatro temporadas acercándome a la ciudad más poblada de Luisiana. Devastada por el huracán Katrina, la población de Nueva Orleans consideraba la cultura como un elemento capital a reconstruir. Una forma de vivir la vida marcada por la música y por el Mardi Gras del carnaval. A este universo llega Blacksad en el cuarto caso de la serie creada por Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Y el título habla por sí solo de la influencia de la música.Sigue leyendo

Nueve dragones

A lo largo de su carrera, Harry Bosch ha conocido a tanta gente que era esperable que reconociera víctimas. La sensación no es siempre la misma. Cuando le pasó hace unos años, recurrió a la teoría de la noria: “todo termina por volver a su sitio”. Básicamente, insinuaba que se lo merecía por haber matado a alguien y no haber sido condenado. Ahora, en Nueve Dragones, es otro tipo de encuentro. Ni siquiera había tenido más de una conversación con él, pero le dolió ver en el suelo de su tienda al señor John Li. Él le regaló un paquete de cerillas que guardado desde hace más de una década. Harry se veía identificado en la frase de la cajita: “dichoso aquel que halla solaz en sí mismo”.

Cuando tropezó con ese lema, Bosch llevaba tiempo viéndose como un coyote solitario del Departamento de Policía de Los Ángeles. Ya había asumido que estaba solo para cumplir la misión. Este aislamiento le dejaba muy expuesto ante una crisis, y de hecho le afectó. Sin embargo, Harry Bosch encontró la luz perdida, un horizonte mejor entre tanta oscuridad: Maddie, su hija. La conoció cuando ya tenía cuatro años, pero cambió su vida. Él vivía en Los Ángeles y ella en Las Vegas primero y en Hong Kong después, y Harry se esforzó en crear y mantener un lazo familiar. Ahora, con Maddie convertida en una adolescente, Bosch recibe un video que muestra el secuestro de su hija a más de quince mil kilómetros.Sigue leyendo

Babylon Berlin

El músculo institucional y económico alemán es indudable, hablemos de hoy o de hace cien años. Sin embargo, su protagonismo histórico apenas se ha dejado notar en la seriefilia. Los ojos se nos van sistemáticamente hacia los países anglófonos. Personalmente solo había visto Deutchsland 83, thriller de tono bélico sobre el espionaje entre las dos repúblicas germanas. La segunda en pasar por delante de mí es esta Babylon Berlin, que rastrea en la compleja Alemania de entreguerras. Una serie que mezcla el noir con el retrato social de la época y la radiografía política del momento, con la República de Weimar tambaleándose. Pero sobre todo es una serie muy cautivadora y enigmática.

Babylon Berlin se va haciendo más compleja a medida que avanza. El punto de partida es algo bastante sencillo, el policía de Colonia Gereon Rath (Volker Bruch) llega a Berlin para encontrar a los responsables de unas fotografías sexuales con las que chantajean a un político. Cuando llega a la capital, a Rath, un hombre honrado pese a sus dramas personales, le emparejan con Bruno Wolter (Peter Kurth), zorro viejo de las calles berlinesas. Sin embargo, el colonés trata de ir por libre cada vez que puede y encuentra sus propios apoyos. La más brillante resulta ser Charlotte Ritter (Liv Lisa Fries). Esta joven trabaja en un club nocturno pero aspira a un trabajo legítimo como, por ejemplo, ser policía.Sigue leyendo

La editorial Dynamite está explotando con gusto sus derechos sobre el espía más famoso. En dos años ha estrenado hasta nueve cabeceras relacionadas con 007, ya sea con James Bond, Felix Leiter o Moneypenny. A España no ha llegado todo aún pero Panini está publicando paulatinamente este universo. Y después de las dos historias escritas por Warren Ellis, toca una misión encargada por Andy Diggle. El cambio de guionista supone dejar atrás la ciencia ficción para abrazar un tono más realista. Hammerhead es una compleja trama de suspense relacionada con la seguridad nacional y el negocio armamentístico.

Y vuelvo a repetir algo que ya he escrito en otras ocasiones. Recomiendo leer la escena precréditos escuchando el tema musical de fondo. Son nueve páginas del 007 más determinante y solitario. El prólogo de Hammerhead comienza con Bond aterrizando en paracaídas en la Torre de David de Caracas. En aquel rascacielos en ruinas busca a un hacker que está atacando el corazón informático de una importante empresa británica. Después de cargarse a varios matones y dar con el hacker, cuando más cerca está de concluir la misión con éxito, se va todo al traste. Y Bond vuelve a Londres con el único premio de un apodo para nombrar al cabecilla de la operación: Kraken.Sigue leyendo