Bosch serie

Harry Bosch es mi personaje favorito. Es un hombre que sufre por su vida, pero también un detective que no permite una sola línea torcida. En plena época de antihéroes y grises morales, el último coyote brilla por su integridad y su honradez. Y nada menos que en el Departamento de Policía de Los Ángeles, un cuerpo largamente señalado por irregularidades y corrupción. Esta mezcla de carácter y entorno le han convertido en un policía tan honesto como cínico: honestidad para las familias y víctimas, cinismo para los que tratan de injerir. Y esa personalidad es la que vemos cuando aparece en pantalla Titus Welliver.

El físico de Titus Welliver y el de Harry se parecen muy poco. Sin embargo, la mirada de Welliver sí proyecta la dura vida de Bosch. La biografía del detective comparte rasgos con la de James Ellroy, cuya madre también fue asesinada cuando él rondaba los 10 años y sin que el caso fuera resuelto. Tiempo más tarde, Michael Connelly señaló que “como Ellroy en sus novelas, Harry Bosch resuelve la muerte de su madre una y otra vez”. También su nombre hunde sus raíces en la Historia. Marjorie Lowe, prostituta y madre soltera, legó a su hijo un nombre y apellido que reflejaría su carácter, Hyeronimus Bosch. Las coincidencias entre el pintor y el detective serían investigadas por Terry McCaleb en Más oscuro que la noche. El Bosco fue descrito como “un alma atormentada, un genio atormentado”.Sigue leyendo

la rata en llamas

Abrir un libro de este autor es abrir la puerta a una legión de espabilados que quizá no contribuyan mucho a la sociedad, pero conversan que da gusto. George V. Higgins conoció a muchos como ellos mientras trabajó como abogado, ayudante del fiscal o periodista. Son personas a quienes ha escuchado hablar y explicarse. Dan vida a historias que permitieron a Higgins ser considerado como el Balzac de los bajos fondos de Boston. A España nos han llegado tres de ellas, la última es La rata en llamas.

La rata en llamas tiene un mayor equilibrio de personajes de la calle y de las instituciones que otras obras de Higgins. Aunque también hay puntos de encuentro, y uno de ellos es Jerry Fein. Este abogado de poca monta trata de recuperar el edificio cuyos inquilinos que no pagan el alquiler. Y su idea es prenderle fuego. Como contratista cuenta con Leo Proctor, un sospechoso habitual de los bajos fondos y experto en mantenimiento. Pero para ello necesitan colaboración policial de los inspectores de Incendios. Sin embargo, al mismo tiempo, a un ayudante del fiscal se le ha ocurrido que es hora de perseguir los incendios en Boston. La trama se amplía incluyendo personajes como el senador cuyo distrito contiene la construcción o a una familia de inquilinos.Sigue leyendo

El sheriff de Babilonia

“El único cómic de la historia supervisado por la CIA”

Esta afirmación del dibujante Mitch Gerads impregna de morbo y misterio a El Sheriff de Babilonia. Pero no es un reclamo gratuito. Este cómic está escrito por un antiguo agente de la agencia de inteligencia exterior estadounidense durante once años. Tampoco hay sombra de censura. Tom King, que incluso fue oficial de operaciones en Bagdad durante unos meses de 2004, explica que no revela ningún secreto pero somete sus guiones a la CIA para no poner en peligro asuntos confidenciales que le fueron confiados. Es, en cualquier caso, un gesto elocuente sobre la honestidad con la que King pretende mostrar el Bagdad post Saddam.

El Sheriff de Babilonia es una gran razón para que los amantes del género negro se acerquen al noveno arte. Tom King mezcla el género policíaco, el espionaje, el bélico e incluso el western, aunque esto es más por la atmósfera del perfecto dibujo de Gerads. El editor de Vértigo definió la obra como un cruce de Justified y Homeland. No hay tanta comedia como en el caso de Graham Yost, pero está bien tirada. Después de la caída de Saddam Hussein, Bagdad entró en una especie de vacío de poder que recuerda a las zonas desiertas de las películas del oeste. Para describir la situación de la ciudad, fundada cerca de las ruinas de Babilonia, King recurre a las sagradas escrituras.Sigue leyendo

La estrella del diablo

La elección de Oslo como escenario está entre las mejores decisiones de Jo Nesbo. El cambio llegó para el tercer libro, después de arrancar la serie con dos casos en Australia y Tailandia. De esta forma, Harry Hole volvió a investigar casos en su propia ciudad. Y así nos hemos acostumbrado a un paisaje y a un entorno de amigos y compañeros. Y también nos hemos encontrado con una ascendente trama horizontal que da sentido a lo que Nesbo llamó Trilogía de OsloPetirrojo, Némesis y La estrella del diablo. En esta última historia de cierre, un asesino en serie sorprende en un acalorado verano en la capital.

Némesis acabó con un gran cliffhanger. En el primer día de las vacaciones navideñas, el comisario Hole ocupaba una de las salas de la desierta Comisaría General para enseñar una foto a un posible testigo. A lo largo de varias novelas, el también comisario Tom Waaler se ha convertido en un gran antagonista de Harry Hole. Carismático, encantador o temible, pero siempre impenetrable. Y con ese tipo, Harry creía que podía empezar a derrotarle. Pero cuando arranca La estrella del diablo siete meses después, descubrimos que fracasó y volvió a caer en el alcohol. Incluso Bjarne Møller, su superior y protector en el cuerpo, tiene cada vez más difícil salvarle el culo.Sigue leyendo

Es una de las mejores historias de Harry Bosch. He escrito algo así ya varias veces, pero es que Michael Connelly alcanza su mejor forma con notable continuidad. En esta ocasión es con Echo Park, una novela que combina las mejores esencias del género negro. Hay ambiciones políticas, un caso complicado y un detective que se toma las cosas como algo personal porque es la única forma que respeta. Pero también vemos la marca inconfundible del autor: el tratamiento de los personajes. Da igual que hayan aparecido en anteriormente o veamos su nombre por primera vez. Todos ayudan a mostrar diferentes formas de afrontar la encrucijada.

En Echo Park, Bosch tiene la oportunidad de cerrar como investigador de Casos Abiertos un crimen que no pudo resolver trece años atrás como detective de Homicidios. El expediente de Marie Gesto fue uno de los que se llevó cuando dejó durante unos años el Departamento de Policía, y lo ha ido sacando regularmente desde que volvió. Pero continuamente llegaba a un callejón sin salida. No había ADN, ni huellas, ni indicios sobre el paradero. Su principal sospechoso, al que siempre volvía, incluso consiguió una orden de alejamiento. Y de repente, de la nada surge un detenido que trata de colaborar con la Fiscalía en varios casos. Incluyendo el que atormenta a Bosch.Sigue leyendo

Fargo nikki swango

No creo que haya muchas series con más capacidad para remontar suspicacias que Fargo. Antes del estreno, Noah Hawley tuvo que trabajar en su historia entre murmullos de dudas. Si por regla general hay desconfianza hacia los remakes, más los iba a haber cuando se trata de adaptar una película tan genial de los hermanos Coen. Y estrenada hacía menos de veinte años. Pero no solo las superó, lo admirable es que las cambió por atronadoras ovaciones y merecidos premios. Después de tres temporadas, no sabemos si habrá más y nos deja un gran vacío.

La estructura de Fargo permite una tabla rasa cada año. Hay un universo único y lazos sutiles entre temporadas, pero los saltos temporales permiten esa especie de reseteo. Aunque también están unidas por una serie de personajes ya emblemáticos de Fargo, como la policía honrada, el tipo sádico y cínico o el tipo normal. Y en todas sus tramas, Hawley ha reunido en asociaciones imposibles a gente de los dos lados de la ley. Y se ha recreado en cómo los inocentes afrontan sus preocupaciones criminales. En este punto, Fargo recuerda a novelas de suspense como El gran reloj. Aunque en la serie de FX todo está envuelto en una atmósfera exagerada de humor negro.Sigue leyendo