Lo que es sagrado

El abrazo de la oscuridad fue devastador para Kenzie y Gennaro por el dolor y las pérdidas. Los investigadores entraron en una etapa de convalecencia moral y sentimental que va por el cuarto mes cuando arranca esta Lo que es sagrado. Ambos han dejado de abrir la oficina cada día, y ella ni siquiera se acerca a su casa, donde los asesinos del último caso atentaron contra su vida. El problema es que en Boston parece que demasiada gente necesita detectives, y le trae sin cuidado que esos detectives no estén disponibles. Nada que no pueda arreglar un secuestro.

Lo que es sagrado recurre a un tipo de historia que recuerda al género negro clásico. Por los perfiles de personajes y por la forma de llevar la historia, con sus giros y suspense. El hombre que secuestra a los dos detectives es Trevor Stone, un hombre muy rico que quiere encontrar a su hija, y ya de paso al investigador contratado en primer lugar (que además fue mentor de Patrick) y al que también perdió de vista. A partir de aquí aparecen los matones de Trevor con título de asistente, los delincuentes de medio pelo que sueñan con grandes golpes y la femme fatale que suele liar a hombres de poca consistencia, todo envuelto en versiones que se refutan unas a otras y lejos del Boston natal de Angela y Patrick.
Sigue leyendo

Mátalos suavemente, George V Higgins

El  halcón maltés (Dashiell Hammett) y La jungla de asfalto (W. R. Burnett) son ejemplos de cómo un puñado de buscavidas son una base magnífica para una excelente novela negra. Pasaron veinte años entre una y otra, y transcurrieron otros tantos hasta que irrumpió George V Higgins. El ex abogado y periodista sorprendió con su elogiadísimo debut, Los amigos de Eddie Coyle (1970). Y cuatro años más tarde llegó Mátalos suavemente (1974), donde vemos un sistema autogestionario de la delincuencia.

Higgins dijo que no creía que sus novelas fuesen sobre crímenes, “escribo sobre la gente, y una parte de ella tiende a violar la ley”. También se puede aplicar sin matices la teoría de Dennis Lehane: la diferencia entre el noir y Shakespeare es desde dónde caen los héroes. “Un rey cae desde lo más alto. En el género negro el héroe cae desde el bordillo. No es una gran caída, pero es igual de dolorosa”. Es lo que suele pasar cuando unos pringados del sector intentan dar un golpe en una timba protegida por la mafia local. Y más cuando el cabecilla es un apostador pésimo que se las da de astuto cazador de oportunidades.
Sigue leyendo

Jack McEvoy

Los primeros cuatro años de Michael Connelly como escritor fueron de la mano del detective Harry Bosch, su gran personaje, su Marlowe, su Spade. Los creadores de estos personajes fundacionales encontraron en Connelly un nuevo heredero casi medio siglo después. Dashiell Hammett fue detective antes de crear a Spade. Raymond Chandler aprendió el género leyendo entre otros a Hammett. Y Michael aprendió de ambos. Y también creó un personaje al que darle matices autobiográficos de su pasado como periodista. En los primeros casos del detective apareció un periodista como personaje secundario (Billy Bremmer), pero en El Poeta amplió el universo Bosch con el reportero Jack McEvoy de Denver como protagonista.Sigue leyendo