El asesino dentro de mí

Existen varios subgéneros, pero creo que El asesino dentro de mí pertenece a esa clase de novela negra que más me gusta. Se desarrolla en una comunidad lo suficientemente grande para tener un buen mosaico de paisajes y lo suficientemente reducida para que las acciones repercutan en el conjunto. Y da igual si el protagonista es bueno o malo, pero sabe dialogar. Es, según leo, una de las novelas que más fama le dio a Jim Thompson y la que le permitió trabajar como guionista con Stanley Kubrick en la genial Atraco Perfecto y en Senderos de gloria (sin adjetivo porque no la he visto).

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A quemarropa, de Richard Stark

El País y SerieNegra lanzaron en verano una promoción de clásicos de novela negra a precio reducidos, 1,95€, una mina para acercarse al género. Uno de ellos es A quemarropa, primera novela del atracador profesional Parker, firmada por Richard Stark. Este nombre el seudónimo de Donald E. Westlake, ganador de tres Premios Edgar, y nombrado Gran Maestro del Misterio por la Asociación de Escritores de Misterio. En esta novela presenta a un hombre violento y sin el menor atisbo de intentar caer simpático ni asustarse ante el poderío de una organización criminal.Sigue leyendo

Honrarás a tu padre, de Gay Talese

La mafia es probablemente la sociedad secreta más atractiva narrativamente. Su carácter hermético e inaccesible convive con su cercanía a la sociedad a través de empresas legales y relaciones políticas. La ficción más famosa que describe este mundo es El Padrino, de Mario Puzo. La historia de los Corleone estaba muy bien documentada pero solo fusionaba figuras y las colocaba en situaciones imitadas del hampa real. Dos años después de El Padrino, el periodista Gay Talese (Nueva Jersey, 1932) publicó Honrarás a tu padre. Y “cada detalle era real”.

“Wolfe y muchos de sus contemporáneos reconocieron -algunos antes que la gran mayoría- un hecho destacado de los años sesenta. Las herramientas tradicionales con las que se realizaban los reportajes resultaban inadecuadas a la hora de cubrir los tremendos cambios culturales y sociales de aquella época”, escribe Marc Weingarten en su libro La banda que escribía torcido. En ese grupo pionero estaba Gay Talese, frustrado por los espacios limitados del NY Times mientras Esquire le proporcionaba mayor libertad.Sigue leyendo